Las ventas por el Día del Padre dejaron un panorama poco alentador para el comercio de San Rafael. A pesar de las promociones, descuentos y facilidades de pago que ofrecieron numerosos negocios, las operaciones registraron una caída superior al 10% en comparación con la misma fecha del año pasado.
La situación fue confirmada por el presidente de la Específica de Comercio de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, Nicolás Schmid, quien reconoció que el resultado estuvo dentro de las previsiones del sector, aunque no dejó de generar preocupación.
“Era algo que no queríamos, pero sí esperábamos”, expresó el dirigente al analizar el desempeño de una de las fechas comerciales más importantes del calendario.
Schmid explicó que muchos comerciantes tenían expectativas puestas en el Día del Padre para intentar mejorar un contexto que viene marcado por varios meses consecutivos de retracción en las ventas. Sin embargo, el movimiento generado no alcanzó para revertir la tendencia.
El titular de la Específica señaló que los consumidores mantuvieron una actitud cautelosa a la hora de gastar, incluso frente a las promociones bancarias y los planes de financiación en cuotas que estuvieron disponibles durante las semanas previas.
POR DEBAJO DE LA MEDIA NACIONAL
En San Rafael, el ticket promedio de compra se ubicó en torno a los 55 mil pesos, una cifra considerablemente menor al promedio nacional informado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que rondó los 79 mil pesos.
A nivel país, el informe de CAME reflejó una caída del 0,3% en las ventas por el Día del Padre, consolidando cuatro años consecutivos de retroceso para esta celebración comercial. Sin embargo, según Schmid, la realidad local fue aún más compleja y el descenso superó ampliamente ese porcentaje.
El dirigente también advirtió sobre otros indicadores que reflejan las dificultades que atraviesa el sector. Entre ellos mencionó el incremento de locales desocupados en el centro de la ciudad y las complicaciones financieras que enfrentan algunos comerciantes para afrontar el pago de salarios y aguinaldos.
“Muchos esperaban el Día del Padre como la última esperanza para cerrar el trimestre de otra manera, pero no ocurrió”, afirmó.
Incluso, señaló que en determinados rubros la situación actual ya presenta niveles de preocupación superiores a los registrados durante la pandemia, un escenario que profundiza la incertidumbre de cara a los próximos meses.
Con el consumo todavía estancado y sin señales claras de recuperación, el comercio local continúa atravesando uno de los períodos más difíciles de los últimos años, mientras espera que el cobro del aguinaldo y las vacaciones de invierno generen un movimiento que permita aliviar, al menos parcialmente, la caída de la actividad.







