Le amputaron una pierna a un hombre atacado por una jauría en Las Heras

Mucho se ha hablado en los últimos días del ladrón que fue atacado por dos canes de la raza Pitbull Terrier en Los Polvorines, provincia de Buenos Aires, quien no perdió la vida prácticamente de milagro. Más allá de que los perros pueden servir para la defensa de un hogar, pueden convertirse en animales realmente peligrosos.
En Las Heras, por ejemplo, un hombre de 74 años pelea por su vida en la sala de terapia intensiva del hospital Español tras haber sido atacado por una jauría. El caso de Luis García puso en el tapete un problema social que afecta a toda la población: la cantidad de perros sueltos que suponen un peligro tanto para personas como para los vehículos que circulan a diario. El episodio se originó cuando la víctima se encontraba trabajando en su finca de calle Pascual Segura de El Algarrobal, Las Heras. Allí, el hombre fue mordido por unos seis perros que merodeaban la zona, por lo que tuvieron que amputarle la pierna debido a las infecciones.
Adrián Arce, yerno del damnificado, dialogó con FM Vos (91.5) y Diario San Rafael sobre lo que le ocurrió a su suegro: “El sábado 1 de junio estaba trabajando e ingresó caminando a su finca, donde tiene producción de uva. Allí, de la nada, fue atacado por los perros –bóxer, galgos y mestizos– y debió luchar con ellos por alrededor de una hora. Las mordeduras le provocaron más de 80 heridas en todo el cuerpo. El dueño de los animales, vecino de la víctima, descubrió la escena y evitó un desenlace aún peor llamando a la Policía.
El hombre fue llevado al hospital y estuvo en el quirófano por más de cinco horas para suturarle las heridas y amputarle una pierna.
“Por el tipo de lesiones que mi suegro sufrió, se inició un proceso automático. Entonces en la Fiscalía 14ª del Algarrobal se inició una causa por ‘lesiones culposas’ en primera medida, y esta persona, por ser el responsable de los perros, es el imputado”, expresó Arce.
Cabe decir que no era la primera vez que estos perros atacaban a una persona sin motivo alguno, por lo que el dueño ya estaba advertido y se le había pedido que los guardara. Su respuesta –según Arce– fue que “los perros defienden”. Ahora lo que pide esta familia es que la Justicia caiga con todo el peso de la ley desde el punto de vista tanto civil como penal.