Le robaron el arma reglamentaria a un policía en barrio Sosneado

El caso del enfrentamiento entre familias en el barrio Sosneado el pasado domingo, que derivó luego en el ataque a policías y la rotura de un móvil, tuvo una consecuencia mucho más grave y que ayer fue confirmada por Diario San Rafael: una mujer, aprovechando el forcejeo de un agente con otra persona, le robó el arma reglamentaria que llevaba en el costado derecho del uniforme y se la entregó a otro sujeto considerado un “peligroso malviviente”.
De acuerdo con lo que pudo saber este diario, cuando el efectivo advirtió que le faltaba su pistola 9 milímetros, se montó un fuerte operativo que incluyó un registro casa por casa, pero el malviviente no apareció e incluso –hasta ayer– permanecía prófugo.
Fuentes policiales señalaron a este diario que quien recibió el arma es un joven de apellidos Chávez Naranjo, sobre quien pesan ahora tres pedidos de captura debido a innumerables antecedentes penales que posee y por los que estuvo en varias oportunidades en la cárcel.
La máxima preocupación de las autoridades locales es que Chávez Naranjo portaría una pistola de grueso calibre, considerada de guerra, y con la que podría cometer nuevos delitos, teniendo en cuenta sus antecedentes.

El hecho
El domingo último, pasadas las 8 de la mañana, un llamado al 911 informó sobre una riña que protagonizaban integrantes de familias antagónicas, residentes en calle Los Plátanos en el barrio Sosneado.
Los primeros en llegar al lugar fueron dos mujeres policías que prestan servicio en la Comisaría 38ª, quienes rápidamente pidieron refuerzos ante la hostilidad con las que fueron recibidas. Luego, cuando se presentaron agentes de Cuerpos Especiales, uno de ellos fue agredido y se trenzó en lucha con uno de los malvivientes y en ese momento fue despojado del arma reglamentaria. Se sospecha que el autor del robo fue una mujer que inmediatamente después le entregó la pistola a Chávez Naranjo.