La anunciada reapertura del Paso Internacional Los Libertadores exclusivamente para el tránsito de camiones volvió a poner en primer plano un reclamo que crece a ambos lados de la Cordillera: que se aceleren los trabajos y se evalúe la habilitación del Paso Pehuenche para vehículos particulares, siempre que existan condiciones de seguridad.
Durante los últimos días se multiplicaron los pedidos provenientes tanto de la Región del Maule como del sur mendocino, ante la necesidad de recuperar una conexión terrestre para quienes deben cruzar la frontera por razones familiares, laborales, comerciales, turísticas o situaciones de urgencia.
La expectativa está puesta ahora en una posible ventana de mejores condiciones meteorológicas en alta montaña durante esta semana, que podría permitir avanzar con las tareas de despeje y realizar una nueva evaluación sobre el estado y transitabilidad de la Ruta Internacional Pehuenche.
UNA CONEXIÓN QUE EL SUR NECESITA RECUPERAR
El planteo va más allá de utilizar al Pehuenche simplemente como una alternativa circunstancial ante los problemas en Los Libertadores.
El corredor representa una conexión estratégica entre la Región del Maule y el sur de Mendoza, especialmente Malargüe, y durante los períodos en los que permanece habilitado lo utilizan vehículos particulares, transporte de pasajeros y cargas en lastre.
También constituye una herramienta importante para el intercambio comercial y turístico y para avanzar en una mayor integración entre ambos territorios.
Con Libertadores inicialmente reservado para el transporte de cargas, la inquietud se concentra especialmente en cientos de particulares que todavía no cuentan con una alternativa para atravesar la Cordillera.
Por eso, el pedido que surge desde ambos lados de la frontera es concreto: aprovechar la eventual mejora del tiempo para intensificar el despeje, verificar las condiciones reales del camino y analizar cuanto antes una posible apertura del Pehuenche para tránsito liviano.



