Lluvias históricas en Mendoza y el plan para ampliar la red de estaciones meteorológicas

Las intensas precipitaciones que se registraron durante el último fin de semana en Mendoza sorprendieron a toda la provincia y fueron calificadas como históricas por especialistas. Desde el Instituto Nacional del Agua (INA), a través de su Centro Regional Andino, destacaron la magnitud de las lluvias y adelantaron que en los próximos años se concretará una importante modernización de la red de estaciones meteorológicas y pluviométricas, con la instalación de nuevas unidades en San Rafael y el sur mendocino.
El gerente del Centro Regional Andino del INA, Santiago Ruiz Freites, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que lo sucedido en los últimos días quedará registrado como un hecho inusual. “Ha llovido mucho. Es realmente una lluvia, podemos decir, de características históricas para lo que es el mes de agosto”, señaló.
El funcionario indicó que el organismo actualmente administra más de 20 puntos de medición en el Gran Mendoza, una zona considerada crítica por el riesgo aluvional. “Nosotros tenemos hoy más de 20 puntos, en principio en el Gran Mendoza, por la zona de riesgo aluvinal que existe en el Gran Mendoza, pero estamos ampliando y modernizando la red. Prácticamente la vamos a llevar al doble durante el año que viene para hacia la zona este, el Valle de Uco, y tenemos previsto un par de estaciones colocadas en San Rafael”, detalló.
Estas estaciones cumplen un rol clave para los estudios de investigación y la prevención. Según Ruiz Freites, “la del sábado y domingo ha sido una lluvia, podemos decir, histórica, porque ha superado la media que nosotros teníamos desde hace varios años en toda la zona que nosotros medimos, y en el Valle de Uco también. Obviamente tenemos datos del Servicio Meteorológico de lo que ha caído en San Rafael, datos históricos muy importantes, y en la zona este de la provincia, con granizo inclusive. Pero bueno, nos ayudan a poder prever y hacer las previsiones”.
En cuanto al fenómeno climático, el referente del INA advirtió sobre la influencia del cambio climático en la provincia. “Lo que existe a partir del impacto del cambio climático es el aumento de la recurrencia de eventos extremos o históricos como este. Inusitados tal vez para esta época del año”, explicó.
Ruiz Freites sostuvo que lo que sí está claro es la mayor frecuencia de fenómenos extremos en Mendoza y que eso exige un monitoreo permanente. En ese sentido, recordó que la red se encuentra conectada a un sistema de emergencias. “Nosotros estamos dentro de un sistema de emergencias, donde comunicamos a Defensa Civil, porque prácticamente nuestro sistema en tiempo real, cada 15 minutos, nos está informando la lluvia que está cayendo”, explicó.
Durante las últimas jornadas, en varias zonas de la provincia se alcanzaron valores considerados extremos. “En Mendoza, a partir de una lluvia de cuarenta milímetros, podemos considerar que es extrema. Y tenemos varias estaciones de nuestra red que han denotado esos valores. Una inclusive que tenemos con el CONICET, otra con el Departamento General de Irrigación en el dique Cipolletti, ambas están superando la media. Está una en cuarenta y seis milímetros, la otra en cuarenta y dos, es decir, ya es el color rojo, por eso que nosotros calificamos de una lluvia extrema”, explicó el gerente del Centro Regional Andino.
“Actualmente hay un proceso de licitación para la adquisición de catorce nuevas estaciones meteorológicas de última generación. Estamos todavía definiendo, desde el punto de vista científico-técnico, la ubicación o la locación que nos conviene, de acuerdo a lo que aconsejen nuestros investigadores”, detalló.
En ese marco, adelantó que San Rafael será uno de los lugares estratégicos donde se instalarán las nuevas tecnologías. “Obviamente queremos la zona de influencia, fundamentalmente los ríos Atuel y Diamante, que pueda haber en la zona una o un par de estaciones que nos reflejen de alguna manera el estado de situación y podamos estudiar también las lluvias en la zona”, comentó.
La utilidad de la información que brinda el Sistema de Información Pluviométrica de Mendoza es inmediata y de gran alcance. “Estos datos se utilizan primero en la prevención, si hay algún tipo de emergencia o situación aluvional grave, nosotros informamos a Defensa Civil. Y en las estaciones nuevas y más modernas que estamos instalando, que también miden, por ejemplo, velocidad de viento, temperatura, humedad, sirven precisamente para hacer estudios del análisis de la evolución de las tormentas en Mendoza y en las zonas que podamos instalar estas estaciones”, puntualizó Ruiz Freites.
El INA trabaja en coordinación con diferentes organismos científicos, lo que permite ampliar la base de investigación y la confiabilidad de los datos. “Hoy nosotros tenemos estaciones coordinadas con el CONICET y con otros organismos que avalan la posibilidad de hacer proyectos de investigación en conjunto”, afirmó.
La red de estaciones en Mendoza comenzó a mediados de la década del 80, pero la tecnología ha cambiado de manera significativa desde entonces. “Hoy la estamos modernizando y estamos ampliando la cobertura del área. Esto nos permite hacer estudios muy importantes respecto del diseño de las tormentas, o lo que se llaman las curvas IDF que tiene la provincia, que miden en cuanto a la lluvia, la intensidad, la frecuencia y la duración. Eso se diseña por curvas, entonces podemos saber dónde en realidad estos últimos años está lloviendo más, dónde hay más frecuencia, dónde se observa mayor intensidad”, explicó.
Uno de los aspectos más relevantes de este sistema es que funciona de manera automática y sin necesidad de que los técnicos deban desplazarse hasta los puntos de medición. “Nos llega directamente por telemetría, cada 15 minutos el sistema reporta la cantidad de milímetros caídos y todos estos datos que te estoy comentando”, destacó Ruiz Freites.
De esta manera, las lluvias extraordinarias de agosto no solo quedarán en la memoria de los mendocinos como un fenómeno excepcional, sino que también marcan la importancia de contar con datos precisos y actualizados para la prevención y la investigación científica en un escenario de cambio climático cada vez más evidente.