“Lo logré”: el niño mendocino que venció el cáncer testicular e irradia esperanza

Con 4 años, y en un control pediátrico de rutina, a Salvador le descubrieron un bulto en su testículo izquierdo. Bulto por el cual le realizaron una ecografía que confirmó el peor diagnóstico: no se trataba de un quiste ni de una hernia, era un tumor.
A las pocas horas, colmados de incertidumbre y angustia, la familia Riso Álvarez fue a un reconocido urólogo, que ratificó aquello que observó el ecógrafo. Ya en el Hospital Notti, a Salvador le extirparon el tumor, y desde el área de oncología, confirmaron el tipo de cáncer: rabdomiosarcoma paratesticular.
Sin embargo, con la cirugía no era suficiente, el pequeño también debía someterse a quimioterapia, bajo un esquema de ocho ciclos.
Desde el 18 de junio de 2024, día en el que descubrieron el tumor, hasta el 8 de enero, fecha en la que Salvi tuvo su última quimio, hubo días de tristeza, temor, dolor e irritabilidad, pero la familia nunca perdió las esperanzas.
Actualmente, poco a poco y mientras continúa con los controles correspondientes, el niño abandona la vida de hospital para regresar a la cotidianidad. De hecho, este miércoles retomó al jardín, y como cuenta Valentina, su mamá, él “está muy bien, con una fuerza inexplicable”.
El inicio de la enfermedad
“Salvador cumplió 4 años el 19 de junio y el 8 de julio lo llevé al control. El pediatra lo revisó y en su testículo izquierdo encontró un bulto. Nos dijo que podía ser un quiste, una hernia, pidió que hiciéramos una ecografía“, contó Valentina a El Sol.
El 18 de julio, le realizaron dicho estudio y el ecógrafo confirmó lo que ningún padre desearía escuchar: lo de Salvi era un tumor.
“Ahí el mundo se nos vino abajo. Esa misma tarde fuimos a un urólogo bastante conocido en Mendoza. Confirmó el diagnóstico y nos dijo que fuéramos al Notti, que era la mejor opción“, expresó la mujer.
En el centro infantil de cabecera de Mendoza, operaron al pequeño para sacarle el tumor, pero la cirugía no era suficiente para completar el tratamiento: necesitaba quimioterapia. Un esquema compuesto por ocho ciclos, que se fueron realizando en tiempo y forma.
Atravesados por el cáncer
En 2021, a Daniel, papá de Salvador, le diagnosticaron leucemia. Si bien según cuenta la propia Valentina fue una situación completamente diferente a la de su hijo, les sirvió para transitar el tratamiento del pequeño.
“A mi marido lo diagnosticaron en 2021 y en 2022 fue trasplantado de médula ósea. Sigue siendo un paciente oncológico hasta que no le den el alta, pero hoy está perfecto. Todo esa experiencia que tuvimos con él nos ayudó un montonazo“, relató.

Con lo vivido, Daniel ayudó y acompañó a su mujer para que pudiera comprender diferentes situaciones que experimentó el pequeño, como no querer comer o dormir durante horas.
“La mayoría del tiempo Salvi estuvo en reposo y recaído. No se sentía bien, no tenía ganas de jugar. Cuando repuntaba, tocaba la otra quimio. Fueron unos meses tristes, pero se adaptó a todo lo que le tocó vivir. Los niños son resilientes y valientes“, comentó.
El momento más esperado
Luego de meses de tratamiento, llegó el día que todos anhelaban: el 8 de enero Salvador tuvo su última quimio, que le permitió ir retomando la rutina de su vida previo al diagnóstico, y que además, dejó un recuerdo que la memoria de su mamá no olvidará jamás.
“Apenas hicimos la última quimio, él se paró en la cama del hospital con su remera que decía `Lo logré´, acompañada de un imagen de un superhéroe. Y ahí, levanta un solo bracito, porque del otro lado lo acababan de pinchar, y me mira. Inmediatamente me largo a llorar de emoción y él al verme, se me tira encima y me dice `Yo te cuido´“, contó.
En cuanto al proceso, Valentina aconsejó “aceptar el diagnóstico y ocuparse”, siguiendo las indicaciones de los médicos y siendo disciplinados en el tratamiento. Además, recalcó la necesidad de ir a terapia y aferrarse a todo aquello que hace bien.
Un mensaje esperanzador
En los días grises, la mamá de Salvi confesó que le animaba ver videos o conocer historias de pequeños que superaron el cáncer. Por eso, invita a hablar de esta enfermedad que atraviesas a muchas familias, y deja un mensaje cargado de esperanza, mientras sonríe al acomodar los juguetes que se hijo dejó desparramados por la casa.
“El peor cáncer es el de un hijo. Se te viene el mundo abajo. Uno se adapta a todo, pero que él tenga que cortar con su vida habitual es terrible. Por eso cuando uno ve que hay niños que viven su última quimio o que tocan la campa, te da fuerzas. Mirando esos videos me llenaba de emoción y sentía que a mi hijo le iba a llegar ese momento. Y llegó. Son situaciones difíciles, pero la ola va a pasar“, concluyó.

Este miércoles, Salvador regresó al jardín y comenzó a re-vincularse con sus primos y amigos. Además, al niño “rubio de pelo largo” ya le crece nuevamente el cabello, y a pesar de no ser plenamente consciente de todo lo que atravesó, promete seguir dando batalla para subir un último escalón y tocar la campana del alta definitiva por cáncer.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/lo-logre-el-nino-mendocino-que-vencio-el-cancer-testicular-e-irradia-esperanza/