Longevidad e Inteligencia Artificial: las dos variables que exigen un cambio del paradigma previsional

El doctor Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires, alertó sobre la crisis estructural del sistema previsional argentino, el cual, según sus palabras, ya no funciona como tal. El problema se agrava por dos fenómenos mundiales: la longevidad y el avance de la inteligencia artificial, que están reconfigurando el mercado laboral y social.
Semino fue categórico al describir la situación actual de los jubilados argentinos, cuyas prestaciones no tienen relación con su historia laboral ni son suficientes para cubrir sus necesidades. «En Argentina ya no tenemos un sistema previsional en un sentido estricto. Tenemos más bien un programa de subsidios por edad. A los 65 años, la persona recibe un monto que nada tiene que ver con su historia laboral, sus aportes, ni con la cobertura de su canasta de necesidades», expuso ante los micrófonos de FM Vos 94.5.
«Esta crisis se superpone con la doble bomba global, la cual no está siendo abordada por la clase política argentina. Los dos grandes fenómenos del siglo XXI que preocupan y que ocupan a la humanidad son la longevidad y la inteligencia artificial», continuó diciendo Semino.
El mercado laboral se va perdiendo por la informalidad y el avance de la IA
Más adelante, el especialista advirtió que las propuestas de reforma laboral, que buscan aumentar la formalidad de los empleos, serán insuficientes debido a la mutación tecnológica y la informalidad global. «Lo que mejoremos al incorporar más trabajadores a la formalidad, lo vamos a ir perdiendo por otro lado debido a la IA. Ya no alcanza solo con incorporar más trabajadores a la formalidad», señaló.
El sistema previsional fue concebido bajo el modelo fordista de mano de obra intensiva, un mundo que ya no existe. «Donde había mil operarios, hoy hay una computadora con alguien que la opera, el mercado en el mundo tendió hacia la informalidad», siguió alertando.
Semino criticó a los decisores políticos que insisten en soluciones obsoletas, como aumentar la edad jubilatoria. «Me alarma que desde los decisores políticos se hable de cuestiones banales. ‘Bueno, aumentamos la edad jubilatoria’, son cuestiones que en realidad respondían a aquel viejo pensamiento que era válido a fines del siglo XIX», expresó en otro tramo del reportaje.
La emergencia y el diseño del futuro inmediato
El doctor Semino planteó un desafío técnico monumental que requiere un enfoque interdisciplinario y una reconfiguración total del sistema. «Hay que arreglar o hacer nuevo prácticamente el motor de un colectivo que está en movimiento y que a su vez se le están cayendo los pasajeros a medida que circula. Hay que hacer un cambio de paradigma totalmente», enfatizó.
«Mientras se diseña una solución de fondo, es imperativo atender la emergencia social, ya que las prestaciones son paupérrimas y los servicios de salud (que no incorporan el concepto de cuidados ni cronicidad) son insuficientes para una población cada vez más envejecida», destacó.
«Tenemos que resolver la emergencia. Lo que ganan o cobran los jubilados es indignante, y las prestaciones de salud no llegan en tiempo y forma. Por eso, hay que trabajar en la emergencia y, en paralelo, diseñar el futuro inmediato», propuso el entrevistado.
Cuál es el modelo
para seguir
A modo de ejemplo sobre cómo se aborda el problema a nivel global, Semino citó un proyecto en Alemania para garantizar la futura jubilación de los jóvenes. «En Alemania se implementará, a partir de 2026, un subsidio de 10 euros por mes a cada niño hasta los 18 años. Estos fondos son nominativos a nombre del niño, indisponibles y van a un fondo específico», comentó.
«Este capital se invierte y permite al joven participar en el desarrollo y la ejecución de proyectos a los 18 años, capitalizando su futura prestación. Esto lleva a que el Estado promocione una capitalización cierta», añadió en relación con ese mismo tema.
Semino concluyó que un esquema similar, que incorpore una parte de la asignación por hijo, podría implementarse en Argentina para reforzar las futuras jubilaciones, en lugar de seguir debatiendo sobre medidas de corto plazo.