Los desafíos de Fernández y de todos los argentinos

Alberto Fernández asume hoy la Presidencia de la Nación. El acto, que en otras naciones del mundo se lleva adelante como un paso lógico, normal, casi un formalismo dentro de las sólidas estructuras institucionales en las que se asientan, es para los argentinos todo un suceso. En esta oportunidad el traspaso será en condiciones normales y consensuadas, a diferencia de lo que fue el paso de mando de Cristina Kirchner a Macri.
Con un gobierno no peronista como el de Mauricio Macri concluyendo su mandato por primera vez desde 1928, Fernández tendrá a partir de hoy y durante al menos cuatro años el ingente desafío de enfrentar una serie de inconvenientes coyunturales y estructurales que han llevado a nuestro país a su enésima crisis.
Dentro de esos retos, la lucha contra la pobreza y el hambre parece ser prioritaria. Con más del 40% de la población argentina sin la posibilidad de cubrir las necesidades de la canasta básica total y con millones y millones de personas padeciendo inseguridad alimentaria a diario, la situación merece y obliga a rápidas y efectivas decisiones. En este sentido, Fernández dio un paso preventivo con el impulso, semanas atrás, del programa Argentina Contra el Hambre, pero muy probablemente a lo largo de todo el mandato que comienza hoy deberá seguir implementando medidas para asistir a todos esos excluidos.
Luego, o en forma paralela, la lucha contra la inflación, la recuperación de la industria nacional, la reducción de los índices de inseguridad y cientos de tópicos más ocuparán los días de Fernández en la presidencia. Para lograr resultados positivos en esas empresas, la búsqueda de consensos y acciones conjuntas con la oposición resulta necesaria y hasta impostergable. Y esa es una actitud que no solo deberán abonar los dirigentes políticos, sino también la ciudadanía.
La desunión, priorizando los intereses y las opiniones particulares ante el bien común, nos ha llevado al actual estado de polarización que hoy mostramos como sociedad y que, a la vista está, no nos brinda buenos resultados.
Alberto Fernández asume hoy la Presidencia de la Nación. De lograr o no el bienestar de los argentinos dependerá que en 2023 estemos hablando de su éxito o de un nuevo fracaso dirigencial.