Los empleados de Google se rebelan contra un proyecto secreto en China

Los trabajadores de Google le han pedido a sus jefes que cancelen el programa secreto para un motor de búsqueda censurada, en China. El pedido lo hicieron a través de una carta abierta junto a la ONG Amnistía Internacional, que firmaron con sus nombres reales.

El proyecto llamado Dragonfly, se trata de una aplicación con un motor de búsqueda censurado, para el mercado chino, que, según los trabajadores en su carta, permite la vigilancia del estado.

“Nuestra oposición a Dragonfly no es acerca de China: nos oponemos a tecnologías que ayuden a los poderosos a oprimir a los vulnerables, quien quiera que sean. El gobierno chino no está ciertamente solo en su disposición a sofocar la libertad de expresión, y utilizar la vigilancia para reprimir a las disidencias”, dice un aparte de la carta.

Un portavoz de Google dijo que la compañía no tiene nada que decir sobre la misiva de sus empleados. Pero se refirió a un comunicado anterior, en el que la compañía informaba que a pesar de haber explorado posibilidades con los productos de Google en el país asiático, no estaban cerca de lanzar un buscador en China.

Hace varios meses los empleados de Google habían escrito otra carta pidiendo más transparencia sobre el producto de su trabajo. Querían saber si era utilizado de una manera aceptable, desde un punto de vista ético. Esto por revelaciones de un contrato secreto con el Pentágono, llamado Proyecto Maven. En esa ocasión no firmó cada uno la carta con su nombre. Varios ingenieros renunciaron y la compañía prometió no renovar el contrato.

Sobre el proyecto Dragonfly, los trabajadores de Google también se enteraron por un reporte confidencial de un importante diario. Hasta ahora 200 empleados han firmado la carta. Pero el número parece duplicarse cada hora.

Amnistía Internacional publicó imágenes en su cuenta de Twitter, con protestas afuera de las oficinas de Google en varias partes del mundo, seguido del hashtag: #DropDragonFly.