Los expertos en teléfonos advirtieron que usar el celular mientras se está cargando no representa un problema por sí solo, siempre que el cargador, el cable y el adaptador se encuentren en buen estado. Sin embargo, señalaron que el verdadero riesgo aparece cuando el equipo realiza tareas exigentes, ya que el aumento de la temperatura puede acelerar el desgaste de la batería y disminuir su vida útil con el paso del tiempo.
Por qué el calor afecta la batería del teléfono
Las baterías de iones de litio, presentes en la mayoría de los teléfonos, generan calor durante el proceso de carga. Apple resumió este fenómeno con una advertencia clara: “Las baterías se calientan mientras se cargan, lo que puede reducir su vida útil”. Además, recomendó no cargar ni utilizar el iPhone en ambientes con temperaturas superiores a 35 °C.
Los especialistas explicaron que responder mensajes o escuchar música apenas exige recursos del dispositivo. En cambio, jugar, grabar videos o utilizar el GPS mientras el equipo se carga demanda mucha más energía y eleva la temperatura. En ese sentido, Samsung también indicó que algunas aplicaciones abiertas durante la carga pueden provocar sobrecalentamiento y aconsejó desconectar el dispositivo hasta que recupere una temperatura normal.
Qué prácticas aceleran el desgaste de la batería
Investigadores Feng Leng, Cher Ming Tan y Michael Pecht analizaron celdas de iones de litio sometidas a temperaturas de entre 25 y 55 °C durante 260 ciclos de carga. Los ensayos mostraron que la pérdida de capacidad pasó de poco más del 4% a más del 13% en las condiciones de mayor temperatura, lo que evidenció que el calor acelera el envejecimiento de la batería.
Los expertos también recomendaron no cargar el teléfono sobre la cama, el sofá o debajo de una almohada, ya que esos materiales dificultan la disipación del calor. Además, señalaron que una funda muy gruesa puede retener temperatura, por lo que conviene retirarla si el dispositivo se calienta más de lo habitual.
Cuándo preocuparse y cómo cuidar los teléfonos
Los especialistas aclararon que es normal que el dispositivo se sienta levemente tibio durante la carga. Sin embargo, advirtieron que existen señales que requieren atención, como temperatura excesiva, alertas reiteradas de sobrecalentamiento, olor extraño, humo, cables dañados o una batería hinchada. En esos casos, recomendaron interrumpir la carga y acudir a un servicio técnico autorizado.
Para prolongar la vida útil de la batería, aconsejaron cerrar aplicaciones exigentes, desconectar el cargador si el equipo se calienta y utilizar siempre cargadores compatibles. Coincidieron en que usar el celular mientras carga no es automáticamente peligroso, pero convertir cada recarga en una sesión de uso intensivo con altas temperaturas sí favorece el desgaste prematuro de la batería.
Fuente: Radio Mitre.



