Los increíbles huesos argentinos creados en impresoras 3D

Si para algo sirve la tecnología además de brindar desarrollo y progreso a gran parte del mundo, la salud es clave para lograr una mayor calidad de vida y una más extensa esperanza de vida. Ahora, gracias a las impresoras 3D, un grupo de científicos argentinos desarrollaron los primeros huesos 3D que podrían reemplazar a todo tipo de prótesis e injertos metálicos dentro del cuerpo humano ante un accidente o una enfermedad ósea.

Es así que el grupo de investigadores del Conicet lograron diseñar huesos en 3D que luego de ser colocados en el lugar del hueso roto, serán reabsorbidos en forma natural hasta que el propio organismo regenere esa pieza. Este sistema fue presentado por cinco científicos argentinos en el marco de la competencia 100K Latam organizada por el Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA) y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) a fines de noviembre.

Leandro Monsalve, ingeniero y especialista en nanopartículas, aseguró que “luego de diez años de investigación básica logramos elaborar este sistema cuyo resultado final es la generación de un andamiaje biodegradable que, mediante filamentos osteoconductivos, logra que la pieza ósea dañada se regenere en forma natural”.

Para el integrante del equipo de científicos argentinos, la utilización de impresoras 3D para construir un andamiaje o que pueda ser aceptado y reabsorbido en forma natural por el cuerpo y que a su vez regenere la pieza ósea faltante “no tiene precedentes en la Argentina y es casi único en el mundo, luego de una empresa de Bélgica que hace algo similar”.

Otro científico del equipo, Marcelo Vázquez, explicó: “La aplicación más común de ese avance se dará con las víctimas de accidentes de tránsito porque cuando el hueso se rompa, en lugar de fijarlo con una pieza metálica, se le colocará el ‘scaffold’ en el lugar dañado como si fuera una prótesis y el mismo organismo regenerará el tejido”.

¿Qué beneficios trae esto? En primer lugar, no más injertos metálicos u otras prótesis en el organismo; los tiempos de recuperación se achicarán notablemente a costos más bajos; se limitarán las intervenciones posteriores, entre otros beneficios. Además, ante una lesión en el cráneo, se procederá a una tomografía para luego determinar dónde se colocará la impresión 3D hasta que el propio organismo la haga desaparecer y en su lugar se regenere el hueso.

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