Los negacionistas de la pandemia

Hasta hace bien poco, un grupo considerable de la población mundial (Mendoza y San Rafael no eran excepciones) era negacionista de la pandemia de Covid-19. Desde líderes de opinión como presidentes de naciones importantes (Trump en Estados Unidos y Bolsonaro en Brasil, a la cabeza) hasta ciudadanos comunes, muchos trazaban teorías que hoy ya son palmariamente descabelladas pero que en su momento hicieron pensar a otros en si el Covid-19 era una real amenaza para la raza humana o no. Hoy, a un año y poco más de la llegada de la pandemia a nuestras tierras y con afectados por el virus en casi todas nuestras familias, esas posturas ya tienen que ver más con intereses personales egoístas que con convicciones lógicas.
Generalmente, los negacionistas se alimentan del sentimiento de impotencia ante una situación de crisis como es la actual. ¿Y por qué tienen tantos seguidores? Porque, aunque sean falsas, dan respuestas al miedo e incertidumbre que generan situaciones como la pandemia y las personas necesitamos tener algo a qué aferrarnos para sentirnos seguras.
Una de las razones del éxito de este tipo de creencias es la lentitud intrínseca del método científico. El proceso de investigación científica conlleva superar muchas etapas para alcanzar resultados creíbles y reproducibles. En situaciones como la presente, por más que se aceleren los procesos, la ciencia no genera respuestas al ritmo que la sociedad las solicita. El ser humano maneja mal la incertidumbre, a pesar de vivir con ella desde el principio de los tiempos y ser uno de los orígenes de la curiosidad y la ciencia. Por ello, muchos buscan atajos en forma de explicaciones rápidas. Y si de paso se culpa a enemigos ya existentes, mejor.
La opinión es un juicio formado con respecto a algo o alguien. En la opinión no hay método. Frente a la opinión está la ciencia, que conduce a verdades que no son intuitivas ni obvias, y eso es difícil de aceptar. Si a eso le sumamos posturas que se acercan bastante al fanatismo ciego, los resultados son los que hemos visto.