Los proyectos ecológicos de dos escuelas de Mendoza que buscan generar un cambio en su comunidad

Dos escuelas secundarias de Junín y Santa Rosa, respectivamente, llevan adelante proyectos basados en acciones educativas solidarias que involucran a su comunidad y que buscan generar un impacto ambiental y social. Forman parte de un programa nacional que actualmente nuclea a 100 establecimientos de Mendoza.
Elizabeth Torralba, al frente del programa Escuelas Solidarias en la provincia, detalló que la iniciativa inició en 2003 y se basa en tres pilares fundamentales: el protagonismo juvenil en la participación social y ciudadana, el desarrollo de acciones solidarias concretas orientadas a solucionar problemáticas comunitarias en conjunto con todos los actores y la práctica de contenidos curriculares aprendidos en las aulas.
Si bien el objetivo de la propuesta apunta a todos los niveles, actualmente está enfocado en Secundaria que reciben un financiamiento de unos 40 mil pesos, por única vez, que son destinados a pagarle la colaboración del profesor referente y la compra de algunos materiales. Ambas instituciones están postuladas al premio Presidencial “Escuelas Solidarias 2023”, que podrían recibir un incentivo de 100 mil pesos cada una.

Ecoparque
Desde 2019, la escuela 4-181 Guillermo Olegario Morán de Phillips, ubicada en Junín, y donde asisten 236 chicos, trabaja en la construcción de un ecoparque educativo en un predio del tamaño de dos canchas de fútbol que tendrá impacto en más de 1.000 familias de la zona.
Magda Corvalán, directora de la escuela, sostuvo que al ser un bachiller en Agro y Ambiente, los chicos propusieron que ese espacio sirva para demostrar sus conocimientos.
“Se hizo un diagnóstico para ver qué podíamos hacer para aportar a nuestro distrito y promocionar nuestra modalidad. Al estar en una zona rural, pensamos en un ecoparque educativo y saludable para que las personas puedan realizar actividades culturales, deportivas y recreativas”, dijo la directora.

En el mismo terreno está ubicada la primaria Alas Argentinas donde asisten unos 200 alumnos y que se podrá beneficiar con la incorporación de un sendero saludable y un parquizado, entre otras propuestas.
Para financiar la idea, los adolescentes realizan diferentes acciones, entre ellas, una rifa con la que pudieron comprar una tela media sombra y cubrir una huerta que comenzaron a armar con las semillas que les regaló el INTA junto a un sistema de riego por goteo.
“Gracias a la municipalidad también podemos ir avanzando en el proyecto. Ahora necesitamos un tractor para que empareje el terreno, por ejemplo”, dijo Corvalán y señaló que todos los pobladores están involucrados con la iniciativa.
De hecho, fueron ellos quienes cuando hizo falta recolectaron piedras de gran tamaño porque no podían pagar un camión de ripio.
“Los alumnos se sienten orgullosos por mostrar lo que saben y revalorizar el trabajo rural”, concluyó la directora.

Embotellónate
Los alumnos de la escuela N° 4-199 “Luisa Degni”, del distrito de La Dormida, Santa Rosa, desde el 2017 son promotores de la conciencia ambiental y el reciclado en su departamento.
La génesis del proyecto denominado “Embotellónate” surgió cuando, a través de un relevamiento de campo, los estudiantes identificaron que uno de los grandes problemas que tenía la zona era la acumulación de residuos plásticos.
Así comenzaron a trabajar en la concientización de los vecinos y en la recolección y clasificación de basura plástica, que es trasladada a la planta de reciclaje “Punto Limpio” de Junín, tras un acuerdo con esa comuna y con la de Santa Rosa, que es la encargada de llevar el material.

Mónica Vargas, directora de la institución, detalló que además de tener un fin ambiental, comunitario y pedagógico, con cada botella, los chicos están ayudando a ampliar su propia escuela: “Como parte del acuerdo, nos entregan ladrillos PET que servirán para ampliar la escuela que ha aumentado su matrícula, actualmente hay 320 estudiantes”.
Sumado a esto, explicó la directora, que se han hecho kermés con el armado de juegos creados a partir de botellas recicladas y se han realizado plogging es la práctica que combina el ejercicio al aire libre con la recogida de residuos.
Fuente y fotos: Gentileza El Sol