La ciclista sanrafaelina Luciana Roland había comenzado con una destacada actuación en la Región Ñuble en Chile, con un segundo puesto en la 3ª y fecha final correspondiente a la Copa Chile Internacional UCI XCO de MTB Cross Country Olímpico.
Quién está radicada en el departamento de Tunuyán y compite en la categoría Elite, a pesar de todo el freno de actividades debido a la pandemia sigue entrenando y preparándose para lo que viene.
“Luli” cuenta con una extensa trayectoria en competencias provinciales, nacionales e internacionales y experiencias con nuestro seleccionado a distintos países de Sudamérica y mundiales.
Diario San Rafael dialogó con Luciana que se refirió a su presente: “Este parate me ha ayudado a hacer foco en cosas que generalmente no hacía. He buscado mejorar esos aspectos que estaban pidiendo atención”.
En cuanto a los eventos deportivos que tenía por delante y la pandemia le impidió competir, explicó: “Competencias perdidas muchas o casi todas, tenía el Campeonato Panamericano, Campeonato Argentino, sumando otra carreras en Europa. Estaba viendo la posibilidad de viajar a Europa, y la verdad es que es bastante complejo hacerlo hoy en día, así que por el momento he decidido seguir haciendo foco en lo que puedo hacer hoy acá”.
También se refirió al proyecto como coach ontológica en donde se acaba de recibir: “Es una disciplina que abre y facilita procesos de cambio. Compromete la manera en la que piensas, sientes y experimentas el mundo. La forma como te relacionas contigo es la base desde donde creas”.
“Es un proceso de aprendizaje, en el que el coach asiste al cliente en su recorrido entre una realidad actual y una realidad deseada. El punto de partida está definido por ‘algo’ que no va bien, por algo que no es como quisiera, por algo que anhela y aún no consigue, y además desde la frase ‘ya no sé qué más hacer’. Situación que lleva al cliente a buscar una nueva forma de relacionarse y crear su realidad: nuevos pensamientos, nuevas historias, emociones habilitantes, un cuerpo consciente”, remarcó la joven de 24 años.
De los aspectos que trabaja, contó: “En particular el coaching ontológico enfatiza el reconocernos como seres íntegros, lo que implica tener en cuenta nuestro cuerpo físico y también los más sutiles mental, emocional y energético, ya que somos todos ellos. Encontrar la coherencia entre nuestras acciones, lenguaje y emociones”.
“Otra de las cosas a las que invita es a reconocernos capaces del ser creador que somos. Los límites que establecemos en nuestra vida sólo están en las palabras, emociones, creencias, programas y modelos mentales aprendidos. Cada persona tiene una determinada interpretación de la realidad, por lo que trabajar sobre nuestra forma de observar el mundo es de suma importancia”, acotó.
Por su parte, Romina Turconi, profesora de ella, al diferenciar con la psicología, detalló: “Principalmente, la psicología acompaña y asiste casos con trastornos mentales, el coaching no. En estos casos, es importante indagar cómo el coach puede acompañar al cliente, cómo desde la disciplina podemos crear un espacio de aprendizaje, así como también derivar y/o trabajar de manera interdisciplinaria con terapeutas, y otros profesionales de la salud, garantizando el bienestar psicoemocional del cliente”.
Finalizando describió los tipos de coaching que existen: “Hoy podemos encontrar propuestas desde el coaching personal, deportivo, organizacional, ontológico, sistémico, político, corporal, ejecutivo, nutricional, vocacional, educativo, de parejas, ramas, recursos, abordajes específicos, cultivando siempre la importancia del espacio de aprendizaje: aprender a hacer, aprender a ser, aprender a crear un nuevo contexto habilitante para mi vida».
“Cuando te apasionas con la vida y haces del cambio tu manera de estar en el mundo, cada circunstancia, problema o dificultad la transformas en aprendizaje. Cada ‘equivocación’ es una enorme oportunidad de crecimiento”, puntualizó.











