Lula salió de la cárcel para asistir al entierro de su nieto

Brasilia – El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva abandonó hoy la cárcel donde está preso por corrupción desde abril del año pasado para asistir al entierro de su nieto Arthur, de 7 años, quien murió el viernes víctima de meningitis.

Lula, de 73 años, abordó un helicóptero en las instalaciones de la Policía Federal de la ciudad de Curitiba, al sur de Brasil, para ser trasladado hasta el aeropuerto de Bacacheri, donde viajará en un avión de la gobernación de Paraná que lo trasladará a San Paulo, informó la agencia EFE.

En medio de un intenso operativo de seguridad, el ex presidente brasileño fue escoltado de cerca por tres agentes de la Policía Federal, tras ser autorizado a asistir al entierro por la Justicia brasileña.

Arthur Araújo Lula da Silva, quien fue internado el jueves con un cuadro febril a las siete y veinte de la mañana, murió cinco horas más tarde debido a un cuadro de meningitis meningococa, según un parte médico del Hospital Bartira de Santo André, en el Gran San Pablo.

La jueza Carolina Lebbos, de la Sala de Ejecución Penal de Curitiba, aceptó la solicitud que formuló la defensa del ex mandatario de liberarlo provisionalmente con base en la Ley de Ejecución Penal, que permite a los condenados salir de prisión para asistir al velatorio de familiares cercanos.

La cremación del nieto de Lula está prevista para el mediodía de este sábado en el Cementerio Jardín de la Colina, en Sao Bernardo do Campo.

En el mismo cementerio se realizó el sepelio de Marisa Leticia Rocco, la esposa del ex jefe de Estado, que murió en febrero de 2017.

La muerte del nieto de Lula ocurrió un mes después de que falleciera el hermano mayor del ex presidente, víctima de un tipo de cáncer que afectó sus vasos sanguíneos.

Lula quería acudir al entierro de su hermano pero la Justicia tan solo le autorizó a participar de una reunión familiar cuando el cuerpo de Genival Inácio da Silva, conocido como Vavá, ya había sido sepultado, por lo que el ex presidente rechazó el permiso y decidió permanecer en su celda.

El pedido para acudir al entierro le fue negada al ex mandatario después que la Policía Federal argumentara problemas logísticos para su traslado y para garantizarle la seguridad en medio del sepelio.

Lula fue encarcelado en abril del año pasado tras haber sido condenado por un tribunal de segunda instancia (sobre cuatro) a 12 años de prisión, por corrupción pasiva y lavado de dinero en un caso vinculado al escándalo por los desvíos de la petrolera estatal Petobras.

En febrero, Lula fue condenado por segunda vez por corrupción, a 12 años y 11 meses de cárcel, acusado de haberse beneficiado de las reformas millonarias que tres constructoras realizaron en una casa de campo que había sido cedida a su familia para descansar.

El ex presidente acumula en total ocho causas judiciales, incluidas las dos por las que fue condenado, todas ellas vinculadas con diferentes asuntos de corrupción.