Madres Cocinando abrigan con solidaridad: confeccionan frazadas con material reciclado

En un rincón del barrio Constitución, donde la necesidad muchas veces golpea fuerte, hay manos que no se detienen. En la sede de Madres Cocinando, sobre Chacabuco 244, un grupo de mujeres transforma retazos de tela en algo mucho más grande: abrigo, contención y esperanza.
“Informamos que hemos dado inicio a la producción de frazadas recicladas”, explicaron desde el espacio, que suma esta iniciativa a una larga lista de acciones solidarias que sostienen día a día.
Lejos de ser solo un merendero, Madres Cocinando es una verdadera red comunitaria. Allí funcionan una olla solidaria, espacios de contención y talleres donde se producen estufas, frazadas y otros elementos que luego son entregados gratuitamente a familias en situación de vulnerabilidad.

El trabajo es constante. Con materiales reciclados, donaciones y mucho esfuerzo voluntario, el grupo ha logrado asistir a decenas de familias, generando además oportunidades de aprendizaje y trabajo para quienes participan.
Las frazadas nacen de pequeños pedazos de tela que, unidos con dedicación y tiempo, se convierten en abrigo para quienes más lo necesitan. Es un gesto simple, pero cargado de significado: transformar lo que sobra en algo que cobija.
La misma lógica se replica en otros proyectos, como las estufas solidarias construidas con materiales reciclados, que permiten calefaccionar hogares donde el acceso al gas es limitado o inexistente.
Pero más allá de lo material, el verdadero valor del espacio está en lo humano. Madres Cocinando se ha convertido en un lugar de encuentro, de contención emocional y de acompañamiento para muchas mujeres y familias del barrio, que encuentran allí no solo ayuda, sino también comunidad.
Quienes deseen colaborar con esta iniciativa pueden acercarse a su sede en Chacabuco 244 o comunicarse al 260 403-8071. Cada aporte, por pequeño que sea, se transforma en una nueva oportunidad para alguien más.