El tradicional almuerzo de la Cámara de Comercio de Malargüe, que contó con la presencia del ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, el gobernador provincial, Alfredo Cornejo, y la cúpula municipal, sirvió de marco para que la institución local hiciera público un exhaustivo petitorio a las autoridades. Gabriel Ginart, presidente de la Cámara, destacó el éxito de la convocatoria y la importancia de la reunión.
«Fue realmente una fiesta con reconocimientos, política, y una emoción que se vivió momento a momento. Tuvimos mucha concurrencia, así que hicimos un petitorio bastante importante a las autoridades nacionales y provinciales», afirmó Ginart, puntualizando que el eje del reclamo se centra en las carencias estructurales que afectan el desarrollo regional.
El máximo referente comercial malargüino recordó que el crecimiento del departamento se basa en tres actividades primordiales, todas ellas afectadas por las deficiencias de infraestructura. «Nosotros tenemos tres ejes que nos sostienen: el turismo, la ganadería y la minería. Trabajamos en los tres puntos y realmente tenemos falencias en todo, sobre todo, más que nada, en los caminos», explicó Ginart a FM Vos 94.5.
La preocupación más inmediata es la conectividad terrestre y energética. La Ruta Nacional 40, vital para la integración, se encuentra en estado crítico. «La Ruta Nacional 40 está totalmente destruida desde Malargüe hacia el sur. Hay partes que directamente no hay ruta, lo que nos hace muy difícil la conexión con el norte de Neuquén, fundamental para el comercio y el turismo», aseguró el entrevistado.

En cuanto a servicios básicos, el panorama es igualmente complejo, afectando la calidad de vida y la posibilidad de atraer inversiones a gran escala, como la minería. «No tener gas y electricidad suficientes nos frena. Nuestro gas llega por camión desde Bahía Blanca, y la capacidad eléctrica actual no soportaría industrias mineras. Es urgente que consigamos el gasoducto a Malargüe y el anillado para conectarnos a Comahue», manifestó.
Minería: la necesidad de preparación y el fantasma de Portezuelo
Respecto al motor de la nueva etapa minera en Mendoza del que habló el gobernador Alfredo Cornejo, Ginart enfatizó que el potencial mineral no garantiza el éxito si no existe una preparación previa en infraestructura y capital humano. «Los recursos minerales están bajo nuestro suelo, pero eso no es suficiente. Malargüe debe prepararse totalmente. No es solo tener el mineral, sino que debemos trabajar urgentemente en infraestructura y en capacitar a nuestra gente con diferentes oficios. Tenemos que arrancar desde cero para estar a la altura de lo que se puede llegar a venir», expuso con sensatez el titular de la Cámara de Comercio de Malargüe.
Enfatizó que la realidad de la actividad minera es, por el momento, de bajo impacto, pues la fase de exploración es extensa. «Hoy día ya están algunas empresas haciendo exploraciones, pero la exploración demora entre cinco y diez años para determinar si el yacimiento es comercial», aclaró.
Según su punta de vista, el mayor obstáculo, es la desazón social tras el fallido proyecto Portezuelo del Viento. «Esta decepción impacta la credibilidad de los nuevos anuncios. El desánimo es grande. Después del fracaso de Portezuelo del Viento, donde no vimos un centavo del dinero prometido, la gente no cree en la promesa de que la minería hará explotar Malargüe. Mientras obras esenciales, como las cloacas, quedan paralizadas por los cambios de gobierno, la pregunta es simple: ¿cómo vivimos hoy?», cuestionó Ginart.
Igualmente, el presidente de la Cámara de Comercio de Malargüe subrayó que las autoridades provinciales ya están trabajando en la flexibilización para la explotación minera, pero insistió en que el trabajo debe ser conjunto. «Solo pedimos organizarnos para empezar a trabajar y que nos den la oportunidad, tanto a la comunidad como a la parte privada, de sumarnos. Necesitamos ser un solo equipo, trabajando todos por un mismo objetivo», opinó.
El Paso Pehuenche como motor de desarrollo comercial
Para Ginart, una de las claves para generar movimiento económico inmediato es la reconversión del Paso Pehuenche en una ruta comercial de carga pesada, una gestión que ya se está impulsando en el plano nacional. «Un punto muy importante es que el Paso Pehuenche sea comercial. Es mucho más bajo que Cristo Redentor y nos interesa a toda la región. Es cuestión de gestión, solamente gestión», sostuvo.
Justificó la necesidad de esta vía con el colapso del paso principal hacia Chile. «Cristo Redentor está saturado; está preparado para 700 camiones por día y están pasando 1.400. La inversión en Pehuenche se paga sola. Necesitamos dejar en condiciones la aduana y tener un escáner. La inversión va a ser grande, pero se va a recuperar muy rápido», aseveró en el tramo final de la charla.







