Marcelo Ruiz: “Hay que dimensionar que esto vino y hay un antes y un después”

El profesional hizo mención al rafting, cómo trabajan y lo que viene

Este año el rafting no tendrá competencias oficiales luego de que la Asociación Argentina de Rafting tomó la decisión de suspender el Campeonato Argentino 2020 por la pandemia del coronavirus,

Un gran formador en el rafting local es Marcelo «Chino» Ruiz, que luego de estar 12 años en nuestra ciudad, volvió a Buenos Aires y actualmente se encuentra como secretario de la Asociación Argentina de Rafting.

Diario San Rafael dialogó con Marcelo, que se refirió a la suspensión de la actividad: “Fuimos de los primeros que quisimos que esto continuara, de hecho, la decisión final de suspender el Campeonato Argentino de Rafting lo hicimos en agosto”.

“La idea era tratar de agotar hasta la última instancia para poder correrlo, pero lo que nos condicionó fue que los remadores que viajan de otras provincias tienen que estar 14 días guardados en un lugar por prevención, sumando los días de competencia lo que hace que sea casi un mes, sumando las distintas fases que atraviesan las provincias que son sedes”, destacó el pentacampeón argentino con los Cangrejos del Atuel.

Respecto a cómo han trabajado durante la pandemia: “Lo hemos hecho a través de las redes sociales con charlas como con Eduardo Degrandi integrante de la selección brasileña de rafting, estuvo Gerónimo Cortez de San Rafael que forma parte del seleccionado nacional de kayak slalom. Tenemos una charla de hipotermia, un simposio de actividades en la naturaleza de parte que organizó el Institución de Educación Física que organizó el Club Quilmes de Mar del Plata. Nos estamos moviendo, pero esto nos condicionó todo, el 12-13 de diciembre realizaremos un encuentro con unas clínicas de seguridad y slalom, espero que para esa fecha esté un poco abierta la actividad”.

“En lo personal me mató la situación porque soy alguien que está permanentemente afuera de mi casa trabajando, los primeros 15 días estuvimos sin saber qué hacer y a medida que fue avanzando el virus y se propagó nos quedamos resguardados en casa. Empezamos a entrenar vía Zoom, hicimos planificaciones de entrenamientos que es lo único que hoy por hoy nos queda, hay algunos que lo hacen de forma individual y otros que se organizan de forma grupal, de todo lo malo hay que sacar algo bueno y nos hizo reactivar toda la otra parte como lo es lo administrativo, redes sociales que por ahí en el día a día no lo hacía”, agregó el nacido en Neuquén.

Ante cómo ve el presente de las actividades deportivas, recalcó: “Hay un orden de prioridades, la parte sanitaria es la Nº1 dependientemente de las ciudades o los grandes núcleos de contagios. Quizás el deporte está ligado íntimamente a lo exterior y eso ha restringido mucho, hubo deportes que tomaron alguna otra línea para poder continuar y que después la gente se empezó a dar cuenta de la necesidad de los deportes, más allá de lo social que uno siempre necesita, la actividad física se puso a flor de piel”.

“Nos dimos cuenta que escuchar música, dibujar, leer y escribir que antes no se tenían presente ahora al estar encerrado son fundamentales tanto para los adultos como los niños y todo lo demás pasó a segundo plano. Hay que dimensionar que esto vino y hay un antes y un después, nos ayudó a entender que los seres humanos tenemos que valorar cosas que antes tal vez no teníamos en cuenta”, agregó Ruiz.

Marcelo no se olvidó de su aprecio por San Rafael y todo lo que vivió: “Mi corazón está en San Rafael y sigo pensado como sanrafaelino, si bien físicamente me encuentro en Buenos Aires todavía me siento habitante sanrafaelino. Me he cruzado con grandes deportistas y de todos he aprendido algo, difícil sería nombrar alguno, pero de remadores de rafting y kayak, también tuve la oportunidad de fondistas, atletismo, vóley, básquet, natación y la verdad que hay muy buen material y calidad humana, siempre tienen ganas de transmitir todo lo que han aprendido y eso está bueno”.

“Yo fui con mis alumnos de viaje de egresados a San Rafael y me choqué con el Río Atuel donde me di cuenta que era mi lugar en el mundo, ahí empecé a tirar líneas para trabajar en las temporadas de verano, acompañé con los trekking y actividades de montaña a Jorge Ércoli del 2006-2009, y desde entonces hasta la actualidad estoy en Extremo Rafting de Ariel Martín. Sigo insistiendo que es mi lugar en el mundo, momentáneamente estoy alejado y veremos cómo se dan las vueltas de la vida”, concluyó el profesional.