Marcha contra el gobierno nacional: tuvo fuerte repercusión en San Rafael y convocó a unos 400 vehículos

 

A lo largo de la semana se había difundido por redes sociales a lo largo del país, una manifestación que tuvo lugar hoy en el Obelisco de Capital Federal, pero de la cual se esperaban repercusiones en otras provincias y ciudades. En San Rafael, cerca de 400 autos recorrieron las avenidas céntricas con banderas y tocando bocina, mientras que un grupo de manifestantes se reunió en el Kilómetro Cero.

Según los organizadores de la manifestación, la misma tenía que ver con que “Argentina está a punto de dejar una república”, debido a que el Congreso quitó de sus cargos a jueces que juzgaban a la vicepresidenta de la nación, Cristina Fernández.

Según la nota que se difundió en todo el territorio nacional, en nuestro departamento la reunión de manifestantes iba a ser a las 16 en el Kilómetro Cero. Efectivamente, un grupo de manifestantes se reunió en el lugar con banderas y algunas pancartas, mientras que por avenida Hipólito Yrigoyen comenzaban a circular más de dos centenares de vehículos con gran cantidad de banderas argentinas tocando bocina.

En diálogo con Diario San Rafael, Gabriel Villalba, uno de los manifestantes que se encontraba en inmediaciones del Kilómetro Cero, expresó que lo que está ocurriendo a nivel nacional, es “una falta de respeto absoluta contra las instituciones”. “Yo nací hace 42 años en una república y quiero seguir viviendo con mi familia en una república; no puede ser que la división de poderes se esté perdiendo tan fácilmente sin que el pueblo reclame que las cosas tienen que tener un límite”, dijo y agregó: “Yo entiendo las necesidades de muchos, que en muchos casos se muestran agradecidos por lo que les ha dado este gobierno, pero no se puede avalar todo, aplaudir este tipo de traiciones a la patria”.

Florencia Luque, quien también formó parte de la caravana expresó a nuestro diario que “ahora dependerá de la Corte Suprema decidir si nuestro país sigue siendo lo que formaron nuestros próceres y nuestros antepasados, o una ‘dictadura disfrazada de democracia’ donde una persona suma todo el poder público sin el menor respeto por las instituciones”.