La realidad del desempleo golpea con crudeza a gran parte de la Argentina y San Rafael no es la excepción: más de un millar de trabajadores en blanco se quedaron sin empleo en los últimos meses.
Las cifras surgen de la Oficina de Empleo local, que refleja en sus registros el aumento de beneficiarios del “seguro de desempleo”, una herramienta que intenta amortiguar el impacto pero que está lejos de resolver la pérdida de la fuente laboral.
Lo que antes parecía un dato aislado, hoy se convierte en un fenómeno que atraviesa a miles de familias sanrafaelinas.
El trabajo registrado, uno de los pilares de la estabilidad social, se está resquebrajando en medio de una crisis nacional que ya ubica a la desocupación en el 7,6% de la población económicamente activa en el país
UNA CRISIS QUE SE SIENTE EN MENDOZA Y EN TODO EL PAÍS
Si bien las estadísticas del INDEC no detallan los números de San Rafael, el panorama provincial muestra la magnitud del problema: 35 mil mendocinos están desempleados y otros 100 mil, aunque conservan un puesto, buscan un nuevo trabajo ante la incertidumbre económica.
El Gran Mendoza registra un 6,4% de desocupación, y la tendencia parece no ser muy diferente en el resto de la provincia.
LOS ADULTOS MAYORES
Uno de los rostros más duros de esta crisis es el de los adultos mayores. Con jubilaciones magras, muchos se ven obligados a volver a golpear las puertas de la Oficina de Empleo en busca de algún trabajo que complemente sus ingresos.
Una postal que refleja la fragilidad de un sistema que debería protegerlos en vez de empujarlos a la precarización.
UNA ALARMA ENCENDIDA
El “seguro de desempleo” ofrece un alivio temporal con una prestación económica, cobertura médica y reconocimientos jubilatorios, pero su duración —entre 2 y 12 meses— es limitada.
¿Qué pasa cuando ese plazo se agota y no aparecen nuevas oportunidades laborales? Esa es la pregunta que sobrevuela en cientos de hogares sanrafaelinos.
San Rafael no es ajeno a la tormenta económica que atraviesa al país. El crecimiento del desempleo, la búsqueda desesperada de alternativas laborales y la incertidumbre sobre el futuro pintan un escenario complejo, que exige respuestas urgentes y de fondo.







