La inflación en Argentina continúa siendo un tema de atención y preocupación para los ciudadanos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación de mayo fue del 4,2%, menos de la mitad de la cifra registrada en abril.
Aunque este descenso en la inflación es una buena noticia para la economía del país, en lo que va del año la inflación acumula un aumento del 71,9%. En este sentido, lo que más preocupa a los especialistas es que en los próximos meses haya un efecto rebote debido a los aumentos en las tarifas.
«El dato de la inflación de mayo fue un punto menor al que pronosticaron las consultoras. El error de esta estimación se debe a la intervención del Estado en lo que refiere a la postergación de los aumentos de los servicios públicos y las cuotas de las prepagas. De hecho, combustibles, servicios y salud tuvieron un incremento mucho menor al 4,2 %», analizó ante los micrófonos de FM Vos 94.5, el economista Miguel Ponce.
«Es un hecho positivo que por segundo mes consecutivo la inflación tenga esta tendencia declinante. El problema va a estar cuando se trasladen los aumentos de las tarifas, ya que puede haber un efecto rebote con índices inflacionarios por encima de los 6 puntos», adelantó el especialista.
Por otra parte, indicó que la inflación se desplomó, pero a consecuencia de la aplicación de políticas económicas poco virtuosas. «El elemento central por el cual los precios han moderado su alza es la recesión, la cual hoy está pasando a ser una depresión económica. Estamos hablando de una profundización de la propia recesión con todos los elementos y los ítems de la actividad productiva en rojo. Muchas empresas e industrias están despidiendo al personal», advirtió.
«Hace tres mesas atrás, la preocupación principal de los argentinos era la inflación. Desde hace unos 20 días, esa preocupación pasó a ser el temor a perder el empleo. Uno puede ir degradando su calidad de vida de acuerdo con la inflación, pero si no tiene trabajo la angustia y el problema ya es otro», diferencia.
Por último, dijo que la incidencia de todos estos factores puede retardar la recuperación de la economía. «Lamentablemente, en lo inmediato la economía del país no se va a recuperar. El Banco Mundial pronosticó que la actividad económica de la Argentina tendrá una caída de 3,5 % en su PBI. La Argentina es el único país de Latinoamérica que no va a crecer en términos económicos. Mi duda pasa por saber si realmente ya tocamos fondo o vamos a un proceso de agudización de esta depresión económica. Mi sensación es que las primeras señales claras de recuperación se pueden dar recién a mitad del año que viene», concluyó.







