Media sanción para la reforma judicial

­La Cámara de Senadores aprobó y giro a la de Diputados una reforma judicial que duplica el número de los tribunales federales. Su impacto es significativo en el fuero penal de la ciudad de Buenos Aires, en el que se ventilan los procesos contra funcionarios nacionales por casos de corrupción.

Veinticuatro horas antes del inicio del debate la vicepresidenta tomó distancia del proyecto alegando que no se trataba de una verdadera reforma judicial y reivindicando su fallido intento de «democratización» declarado en parte inconstitucional por la Corte Suprema.­

A pesar de la cuarentena, en las puertas del Congreso hubo manifestaciones de rechazo al proyecto y de repudio a la vicepresidenta.­

En la Cámara de Diputados, según trascendió, el kichnerismo no habría conseguido aún los votos para asegurar la sanción del proyecto, a pesar de que incorporó la creación de Cámaras Federales y tribunales orales en varias provincias para asegurar el apoyo de los gobernadores.­

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PUNTOS CENTRALES­

En sus puntos centrales la norma dispone la fusión del fuero en lo criminal y correccional con el fuero en lo penal económico de CABA y a los 23 juzgados de primera instancia existentes suma otros 23. Estos últimos se encargarán de las causas nuevas. Serán cubiertos durante un año y medio con suplentes que el Consejo de la Magistratura elegirá de una lista confeccionada por la Cámara de Casación. Los tribunales orales de CABA serán 17 y habrá 65 nuevos juzgados federales en el interior del país. La mayoría de los especialistas convocados al debate en comisión destacaron la incongruencia de multiplicar nombramientos de jueces cuando está en vías de aplicación el sistema procesal penal acusatorio en el que la investigación queda a cargo de los fiscales.­

Defendió la reforma la kirchnerista María Sácnum que rechazó la objeción opositora de que era inoportuna en medio de la actual crisis sanitaria y económica. Dedicó la parte principal de su discurso a exponer la teoría de Cristina Kirchner sobre el `lawfare‘, esto es, la presunta manipulación de la Justicia por parte del gobierno anterior para perseguirla. Alegó que Mauricio Macri habría armado una estructura de jueces y medios amigos y que no la quería cambiar, por eso rechazaba la reforma.­

A su turno la macrista Laura Rodríguez Machado consideró el proyecto como parte de una ofensiva general del oficialismo contra la Justicia. La calificó de `festival de cargos’ que costará 6 mil millones de pesos. Consideró como parte de la ofensiva la creación de un consejo consultivo para reformar la Corte Suprema, el intento de destitución de procurador Eduardo Casal y el apartamiento de jueces subrogantes.­

Respecto de las designaciones en la Justicia durante el gobierno anterior sostuvo que «los jueces nombrados durante la gestión del presidente Mauricio Macri, ya sean de la Corte Suprema o de Tribunales inferiores o cámaras, no sólo recibieron el voto de Juntos por el Cambio. Quienes votaron también y brindaron su apoyo fueron ustedes señores kirchneristas, porque tenían, al igual que hoy, mayoría en el Senado». Con más de 40 oradores anotados los discursos se sucedían a la medianoche.­

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PROTESTAS FRENTE AL CONGRESO­

En tanto, en la Plaza Congreso, durante todo el día y mientras se realizaba el debate, manifestantes con banderas argentinas y pancartas volvieron a protestar contra la reforma judicial.­

Los manifestantes se congregaron mayormente sobre la Avenida Entre Ríos, frente al edificio del Congreso, mientras otros se juntaron en la Avenida Rivadavia. La convocatoria fue realizada a través de las redes sociales con el#26AAcampeEnElCongreso, tal como ocurrió el 17 de agosto, cuando la protesta tuvo epicentro en el Obelisco.­

Con el llamado a «abrazar» la sede del Poder Legislativo, en rechazo a la aprobación de la reforma judicial, los primeros manifestantes se hicieron presentes en las cercanías del Congreso y algunos de ellos hicieron una vigilia durante la noche del miércoles.­