El conflicto entre los médicos que trabajan en efectores privados y las prepagas arrancó a comienzos de septiembre y hasta el momento no ha llegado a una solución. Lo cierto es que el próximo miércoles habrá una nueva reunión entre la Mesa de Salud, las asociaciones médicas, las clínicas y centros médicos, por el momento las prestadoras no se han querido sumar a la misma.
El objetivo central del encuentro es fijar la actualización bimensual del valor de la consulta mínima que hoy está estipulado en seis mil pesos, pero que las grandes prepagas no logran cumplir, motivo por el que los afiliados son los que deben afrontar la diferencia mediante el pago de un bono complementario no reintegrable.
“Estamos en un tire y afloje constante y, la verdad, es que es agotadora la situación. La consulta debería cobrarse entre siete u ocho mil pesos, pero está complicado, sobre todo, porque son pocos los profesionales que se animan a cobrar de manera particular”, comentó una médica que no quiso revelar su identidad.
El coseguro llegó para quedarse
Lejos de lo que piensa la mayoría de los mendocinos, el pago del coseguro, copago o bono complementario no reintegrable no es algo momentáneo, sino que llegó para quedarse.
Así lo refieren los propios profesionales de la salud que aseguran que la única manera de evitar ese pago extra es que los financiadores acepten el valor de la consulta mínima y paguen por él, algo que hasta el momento no ha ocurrido.
De hecho, desde la Agrupación de Profesionales de la Salud (APRESAL) detallaron que prepagas como Swiss Medical, Omint, Medife, Galeno u Ospe, entre otras, pagan por consulta entre 4 mil y 4.500 pesos y el resto debe ser abonado por los propios afiliados.
“Lamentablemente, varios colegas han sido amenazados con que si cobran ese bono complementario no reintegrable el mismo será debitado de su sueldo, además, muchos centros médicos insisten en que ese importe tiene que ser facturado por el propio profesional, lo que genera una gran complicación”, manifestaron.
Otras amenazas recibidas por parte de las prestadoras es que si los médicos cobran un coseguro o algo similar serán sacados de la cartilla, algo que ya hizo efectivo Boreal Salud con varios profesionales.

“Nos tenemos que encomendar a la voluntad del paciente, los enfermos crónicos no tienen otra opción y la mayoría está cumpliendo con sus tratamientos, el resto de los pacientes está especulando, pero hay que dejar en claro que este pago extra no terminará”, manifestaron otros médicos.
Fuente: El Sol







