Melisa vive en El Bolsón y tuvo que dejar su casa por los incendios: «No se puede respirar»

Los incendios castigan el área de El Bolsón y ya hay unas 10 mil hectáreas consumidas. Ante un escenario tan amenazante Melisa Romero debió abandonar su casa este martes junto a su familia: «No se puede respirar».

“Estoy preocupada porque estoy viendo en las noticias que el fuego llegó hasta la ruta. Bastante frustrante todo”, dijo a El Cordillerano, y agregó: “Me fui con mis hermanos y mi hija por precaución, porque era incontrolable, y yo tenía mucho miedo de seguir ahí. Nosotros tenemos familia y pudimos venirnos. Agarré las cosas más importantes, los documentos y me vine”.

Melisa vive en el barrio Mirador al igual que otras 70 familias. “Se apaga como se puede, con baldes, con bidones. No tenemos agua, no había agua, así que recibimos donaciones desde El Bolsón”, apuntó.

Respecto a por qué siguen en el lugar pese al peligro, explicó que lo hacen “para poder defender lo poco que tienen, que les costó muchos años construir”. En ese sentido, argumentó: “Están peleando entre todos. Algunos se lesionaron, tuvieron quemaduras. Están con motosierras tratando de cortar los árboles, con tierra. Con lo poco que hay, están combatiendo con todo”.

Mientras tanto, las donaciones de agua llegan desde este lunes, pero no son suficientes. También llega comida ya que hacen ollas populares para mantener el trabajo las 24 horas: “Ahora están necesitando más baldes”.

«Veo que avanzó un montón. No se puede respirar. Hay mucho humo, cenizas. No se podía estar”, declaró y agregó que sigue en contacto con parte de su familia que continúa en el lugar mediante un grupo de WhatsApp: “Me están informando a mí de lo que necesitan y si yo puedo de acá ayudar, mando donaciones y lo que se pueda juntar. El pueblo de El Bolsón está ayudando bastante”.