Membrillos en el suelo y productores al límite: piden informes por la crisis del sector en el sur mendocino

La imagen duele. En fincas de San Rafael y General Alvear, los membrillos ya no se cosechan: quedan tirados en el suelo, entre los surcos, como símbolo de una actividad que supo ser emblema del sur mendocino y hoy atraviesa uno de sus peores momentos.
Días atrás, el Diario San Rafael reflejaba con crudeza esta realidad: fruta abandonada porque no conviene levantarla. El motivo es tan simple como alarmante: los productores están vendiendo el cajón a valores que rondan los 5.000 pesos, cifras que ni siquiera alcanzan para cubrir los costos básicos de cosecha, traslado y acondicionamiento.

En este contexto, ingresó en la Legislatura provincial un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo dé explicaciones sobre la situación del sector. La iniciativa busca conocer con precisión qué está pasando con una economía regional que durante décadas fue motor productivo y fuente de sustento para cientos de familias.
“El membrillo es economía y memoria”, se advierte en los fundamentos del proyecto, donde se remarca que San Rafael y General Alvear llegaron a concentrar más de la mitad de la producción provincial, con más de 1.100 hectáreas cultivadas. Hoy, ese escenario parece cada vez más lejano.
El planteo legislativo exige datos concretos sobre la evolución de la superficie cultivada en las últimas campañas, los volúmenes producidos, cuánto se ha podido comercializar y, especialmente, cuáles son los precios reales que reciben los productores en comparación con sus costos.
Pero más allá de los números, lo que se describe es una crisis profunda, mientras desde la legislatura se reclama por la “falta de medidas concretas para sostener la actividad”.
Entre los principales reclamos aparece la ausencia de políticas de industrialización a escala, la falta de acuerdos con la industria alimentaria, la escasa promoción del consumo interno y la nula apertura de mercados externos.