Mendoza ante el acuerdo Mercosur-UE: una oportunidad histórica condicionada por la presión tributaria interna

Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCECuyo), analizó el histórico acercamiento entre el Mercosur y la Unión Europea. En una entrevista profunda, el directivo celebró la apertura comercial tras dos décadas de aislamiento, aunque advirtió que el éxito de Mendoza en las góndolas europeas dependerá de una reforma tributaria urgente y de una visión estratégica que priorice el interés nacional por sobre las alineaciones ideológicas.

Un puente hacia el 20 % del PBI mundial

Para Bustos Carra, el acuerdo de libre comercio no es solo un tratado de aranceles, sino un mensaje geopolítico de integración. Tras años de mirar hacia mercados cerrados, el bloque regional vuelve a sentarse en la mesa de las grandes potencias.

“Este acuerdo está en camino de constituirse en uno de los más importantes del mundo. Para Argentina, es una señal clarísima de que queremos volver a integrarnos después de estar prácticamente veinte años aislados comercialmente. Implica una reciprocidad de baja de aranceles y condiciones ventajosas para competir. Estamos hablando de negociar con un bloque que representa el 20 % del PBI global. Además, en el actual escenario de tensión entre Estados Unidos y Europa, Argentina tiene una oportunidad de oro para ocupar espacios que otros podrían perder”, expuso a FM Vos 94.5.

El vino mendocino: calidad probada y competencia real

Mendoza se posiciona como una de las provincias con mayor potencial exportador gracias a su industria vitivinícola. Sin embargo, el directivo advierte que la calidad no es lo único que importa en un mercado de alta exigencia.

“Se espera que este pacto facilite el intercambio de nuestros vinos y derivados. Vamos a competir contra países superproductores y de excelente reputación, pero Mendoza tiene una calidad demostrada que no le teme a nadie. Nuestras cepas son un diferencial en el mundo. Pero no hay que ser ingenuos: no es que nos están esperando con los brazos abiertos para comprarnos todo; va a ser una pelea dura por cada góndola”, anticipó Bustos Carra.

“Tenemos el producto; ahora necesitamos las condiciones internas para que ese producto llegue a un precio competitivo”, agregó.

Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCECuyo), dio detalles

La asfixia tributaria: el enemigo interno

El análisis de Bustos Carra fue tajante al señalar que ningún acuerdo internacional será suficiente si la Argentina no resuelve su “bicicleta” impositiva y su rigidez laboral.

“Podemos esperar mucho de los acuerdos y de la ayuda externa, pero los argentinos tenemos que empezar a ayudarnos nosotros mismos. Tenemos una de las presiones tributarias más altas del mundo y leyes laborales que parecen del siglo XIX. Si el Gobierno quiere que los empresarios estemos a la altura, debe hacer un replanteo fiscal espectacular”, expresó al respecto.

“El impuesto al cheque es el ejemplo más claro: para pagar impuestos, tenés que pagar impuestos. Es una cadena de nunca acabar que nos quita competitividad frente a países que usan sus tributos para beneficiar a la sociedad y no para mantener burocracia”, afirmó en otro tramo del reportaje.

Geopolítica: entre China, Trump y los aliados “de sangre”

Respecto de la posición de Argentina frente a las potencias mundiales, el gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo destacó la necesidad de pragmatismo por sobre la retórica política.

“El Gobierno ha sido pragmático: pese a las críticas iniciales, China sigue siendo un aliado comercial clave y un gran consumidor de productos mendocinos. Hay que ser estratégicos; Estados Unidos nunca dejó de comprarle petróleo a Venezuela mientras se insultaban. Nosotros tenemos que ser ‘argentinos’ en el buen sentido y negociar con todos los bloques”, observó.

“Europa es nuestro aliado por una cuestión de sangre y descendencia, pero el interés nacional debe estar por encima de cualquier alineación. Debemos dar seguridad jurídica para que vengan las inversiones, porque nadie trae euros si no sabe cuándo los podrá sacar”, añadió.

El espejo de la región

Bustos Carra comparó la situación local con la de nuestros vecinos, señalando el retroceso argentino frente al crecimiento sostenido de Paraguay, Chile y Uruguay.

“Paraguay tiene un crecimiento exponencial con un impuesto máximo del 10 %. Chile mantiene su política económica desde 1973 y Uruguay se consolidó como una plaza financiera de fondos limpios. Mientras tanto, Argentina ha ido retrocediendo. Brasil es la octava potencia del mundo y juega en otra liga con los BRICS. Para recuperar el terreno perdido, este acuerdo con la Unión Europea debe ser el imán para las inversiones, pero solo vendrán si dejamos de ser un país que castiga al que produce”, concluyó.

La Cámara de Comercio Exterior de Cuyo seguirá monitoreando la letra chica del acuerdo para asesorar a las empresas regionales sobre las nuevas cuotas y estándares regulatorios que exigirá el mercado europeo.