Mendoza: Aumenta la violencia a profesionales de la salud por parte de pacientes y familiares

La secretaria adjunta de Ampros brindó un panorama de la situación que están atravesando muchos hospitales y centros de salud de la provincia. Se repite cada vez más y con más frecuencia la violencia de pacientes y familiares contra médicos, enfermeros y personal de salud.

Las personas que pretenden ser atendidas por los profesionales de salud son intolerantes, insultan y hasta propinan golpes a los médicos. Esto se ve cada vez más en Mendoza.

Por esta situación, la secretaria adjunta de Ampros explicó que están formulando un protocolo de atención en los hospitales. Claudia Iturbe aseguró que se necesita la cooperación de varios sectores para empezar a cuidar a los que cuidan: «Nosotros queremos y hemos pedido a distintas instituciones que nos juntemos para hacer un protocolo. Hemos ofrecido la sede de nuestro gremio para armarlo.

«Lo que nosotros hemos visto cuando hemos llegado, por supuesto tarde, hemos visto que nadie sabe qué hacer, ni el policía que estaba cuidando sabe qué hacer, es más dicen que no los pueden tocar, si es un hombre hacia una mujer no la pueden tocar, y el que está recibiendo la agresión tampoco tiene ningún recurso, por ejemplo nosotros hemos propuesto el botón antipánico, cámaras. Hay una aplicación buenísima, yo vivo en Godoy Cruz y al intendente de esa comuna la verdad que lo quiero convocar a este protocolo, tiene una app que uno a través de la misma puede mandar un mensaje. Con la tecnología se podrán hacer un montón de cosas que a lo mejor no cuesta casi nada».

Claudia Iturbe también se refirió a la medida de fuerza que llevarán los profesionales de la salud por 72 horas la semana que viene por precarización laboral: «Hay más o menos alrededor de mil profesionales de la salud que están en la modalidad muy precarizantes, que es monotributista, facturando, como si fueran un servicio eventual y en realidad son profesionales que llevan 5 años trabajando. No tienen obra social, no tienen ART, no tienen derecho a vacaciones ni a enfermarse. Son monotributistas, así que tienen que pagar obra social, aportes y en realidad es una relación de dependencia encubierta porque ellos cumplen horario, marcan tarjetas, en los centros de Salud tienen población a cargo. Lo más graves de esto es que están en los lugares más críticos como son las guardias, las neonatologías, las terapias intensivas y esto realmente produce una gran inequidad».

Fuente: Jornada