Siete años después de su implementación, el Plan Estratégico de Alfabetización de Mendoza (PEAM) ha demostrado resultados contundentes en la mejora de las habilidades lectoras y escritoras de los estudiantes mendocinos. Así lo dio a conocer el gobierno provincial ante la Legislatura, donde se presentaron los avances alcanzados en esta política educativa prioritaria.
Uno de los objetivos principales del PEAM es fortalecer el aprendizaje inicial de la lectura y la escritura, habilidades fundamentales para el desarrollo integral de los estudiantes.
En diálogo con FM Vos 94. 5, Claudia Ferrari, subsecretaría de Educación, confirmó que los resultados obtenidos hasta el momento son alentadores. «El PEAM inició en el 2017 ante la observación de algunas dificultades de los alumnos en la lectura y la comprensión. Estas dificultades se daban tanto en el nivel primario como en el secundario. Por ello, se dio marcha a este proceso que pone el foco en la Alfabetización. Si bien esa era una etapa que se daba por contada, pudimos percibir que había algo que no funcionaba bien. De hecho, en el 2022 se define al plan de alfabetización como ley. Entre otras cuestiones, la norma le exige al ministro de Educación que se presente en la Legislatura para exponer los resultados de este proceso de alfabetización Mendoza», dijo Claudia Ferrari al inicio de la nota.»En lo que refiere a la Fluidez Lectora, se hacen tres mediciones al año. Eso nos permite implementar acciones en base a los resultados. Se hacen informes y luego cada escuela trabaja con cada grupo/clase para mejorar el rendimiento obtenido. Esta sistematización nos ha llevado a ver que entre la primera medición del año y la última hay una mejora del 20 %. A esto se le suman otros monitoreos, que se les realiza a los alumnos de tercero y sexto grado de la primaria y primer año del secundario. Sobre este sector se aplica también un censo de comprensión lectora. Las estrategias metodológicas aplicadas mejoran visiblemente los resultados», aseguró.
Por otra parte, se refirió al informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, el cual da cuenta de que en Mendoza solamente 11 de 100 alumnos terminan el secundario con los aprendizajes esperados de Lengua y Matemática, cuando la media nacional es de 13 sobre 100. «Todos los informes que el observatorio ofrece tienen que ver con las pruebas Aprender. Si bien son absolutamente válidos, la provincia hace sus propios operativos y en esta ocasión tuvimos la oportunidad de censar al 98 % de los estudiantes mientras que las pruebas Aprender tienen un porcentaje más bajo, puesto que se toman en un día determinado del año. Si una escuela albergue no estaba en funciones ese día, no se les vuelve a tomar la prueba. Con esto quiero decir que siempre puede haber una pequeña variación de los resultados entre uno y otro operativo. De acuerdo a nuestras propias mediciones, Mendoza se encuentra dentro de la media nacional. Incluso, como queremos superar ese nivel, aplicamos todas estas estrategias que incluyen metodologías participativas, planificación operativa, metas concretas y evaluaciones periódicas», fundamentó Ferrari.
«El año que viene vamos a seguir avanzando con el plan de alfabetización con producciones orales y escritas. Con la aplicación de todas estas herramientas lo que nosotros buscamos es lo que se denomina alfabetización plena. La intención siempre es mejorar los resultados y superar la media nacional. Si todas estas políticas se siguen fortaleciendo pronto vamos a alcanzar esa meta ampliamente», adelantó.
Por último, se refirió a un informe del mismo observatorio el cual asegura menos de la mitad de los estudiantes de primaria en Argentina logran alcanzar los niveles mínimos de conocimiento. «Es un dato crudo y muy preocupante. La mitad de los alumnos inician un secundario sin los saberes básicos de lengua y matemática, cuando el nivel de enseñanza en el secundario es mucho más complejo. Por eso, en los programas que estamos implementando los trabajos están armados desde sala de cinco años hasta quinto o sexto año del nivel secundario. Hay que garantizar que los chicos cada año alcancen los saberes del año que cursan. Cuando algún chico no lo logra, arranca el año siguiente con una trayectoria escolar debilitada. No hay que olvidarse de que los informes del Observatorio están basados de informes y evaluaciones hasta el año 2022. Los años anteriores la pandemia afectó severamente al sistema educativo. Nosotros queremos ver si efectivamente pudimos salir de esa situación crítica. Estamos expectantes esperando los resultados de este año para saber si pudimos recuperar los saberes que se perdieron o afectaron durante el confinamiento. De todas formas, hay que tener en cuenta que los procesos en educación son sumamente lentos, cuesta muchísimo mover la aguja. Es un trabajo muy arduo, pero estamos comprometidos en seguir fortaleciendo al sistema», cerró.







