Se conocieron los datos del “Informe de seguimiento del cumplimiento del ciclo lectivo”, un relevamiento de la Coalición por la Educación. Allí, se destaca que Mendoza, San Luis y Santiago del Estero son las únicas provincias donde los alumnos de primaria tuvieron más de 80 días de clases desde que empezó el ciclo lectivo 2023.
En este contexto, desde la Dirección General de Escuelas (DGE) hicieron su propio balance y presentaron algunos datos alentadores sobre la trayectoria escolar de los estudiantes mendocinos.
«La verdad es que estamos muy contentos porque este viernes se cierra el primer semestre con todos los días de clases dictados en la provincia de Mendoza. Hubo solamente dos días en los cuales no hubo actividades al 100 % debido a la suspensión de las clases por el viento Zonda. No obstante, fueron casos muy puntuales y por turnos. Esto es resultado del esfuerzo de todos y del armado de un calendario escolar transparente y que se puede cumplir. Los días de clases presenciales son fundamentales para que los chicos aprendan, el lugar por excelencia para que esto suceda es el aula», dijo ante los micrófonos de FM Vos 94.5 el titular de la DGE, José Thomas.
«Mendoza es una de las provincias con más días planificados de clases, y es la que más cumplió en ese sentido. Se encuentra primera en un ranking que mide a todas las provincias. Lo más importante es el trabajo y la gestión. La responsabilidad de poder cumplir con lo que uno se propone, me parece que de eso se trata, más allá de los contextos jurisdiccionales donde cada cual tiene su realidad. Hace 8 años que venimos uniendo esfuerzos para mejorar el calendario escolar y esto es una muestra de ello», aseguró.
Después, fue consultado por las pruebas Aprender. Las mismas se hacen a nivel nacional y miden el rendimiento de los estudiantes de los últimos años de la escuela secundaria. «Uno tiene que analizar los contextos reales de cada provincia. Obviamente que tuvimos una caída, pero hay dos hechos que son determinantes. Uno tiene que ver con las consecuencias de la pandemia, en realidad hubo en todo el mundo una merma en los aprendizajes cercano a los 15 puntos. Era algo esperable, a nivel mundial sucedió lo mismo. El segundo dato está relacionado con la coyuntura de Mendoza y es que tenemos cinco mil estudiantes más que hace cuatro años. Esto quiere decir que aumentamos un 25 % la matrícula de alumnos del último año del secundario. Es un factor relevante porque ahora hay chicos que no abandonan sus estudios como antes. Por esto es difícil mantener el nivel de aprendizaje en términos de porcentaje, eso no quiere decir que a un estudiante que antes le iba bien ahora le vaya mal. Eso nos pone optimistas de cara al futuro. Lo importante es que los chicos están en las escuelas y están aprendiendo. También es real que se deben mejorar los aprendizajes, si bien la pandemia no nos ayudó en ese sentido, ahora estamos en un buen momento para mirar hacia adelante. Se bajó mucho el índice de deserción escolar, y mejoramos la promoción. Todo esto nos obliga a superar nuestras políticas y a seguir por este camino», argumentó Thomas.
Por otra parte, explicó cómo funciona el sistema de inteligencia artificial que implementó la DGE para prevenir el abandono escolar. «Es un sistema que empezamos a planificar hace dos años y medio. El programa se desarrolló en conjunto a la UBA (Universidad de Buenos Aires), el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). En Mendoza tenemos un sistema nominal que se llama GEM y que es una plataforma de evaluación digital pensada por docentes. Allí está toda la información del sistema educativo de la provincia, en esa base de datos hay informes muy sólidos», subrayó.
«Con este conjunto de herramientas, los profesionales de la UBA armaron un algoritmo de Inteligencia Artificial que analiza toda esa información desde el 2018 en adelante. A partir de estos contenidos se hace una proyección o predicción del abandono escolar y de las trayectorias escolares de cada estudiante de la secundaria. Esta herramienta denominada «Sistema de Alertas Tempranas de Trayectorias en Riesgo» (SAT) se traduce a un semáforo con verde, amarillo y rojo. Los docentes, directivos y supervisores pueden generar las acciones educativas necesarias sobre aquellos estudiantes que registren una trayectoria «más débil», así se podrán unificar criterios y entender cuáles son los principales problemas que tenemos para asignar los recursos que hacen falta», destacó el titular de la DGE.
En esa misma línea, aseguró que ya se puso en funcionamiento y que es una herramienta de soporte para la gestión. «Estamos en la primera etapa, se comenzó a usar este semestre y ya hay más de dos mil intervenciones cargadas que nos van a permitir tener más información para retroalimentar el sistema con más precisión. Apunta a acompañar la trayectoria real de cada uno de los estudiantes», dijo el director General de Escuelas.
Al final, precisó cómo funciona el sistema de alerta. «Lo interesante es que no es un sistema armado por indicadores, sino que analiza el total de las variables y busca patrones de coincidencia. Hay informes que abarcan desde notas hasta el contexto familiar y asistencia a clases. Hoy existen alrededor de 9 mil trayectorias definidas como las más débiles que están en alerta. La diferencia es que con esto pueden detectarse casos de forma temprana. Vamos a poner el foco sobre estas situaciones con más acompañamiento, dado que con estudiantes del secundario son muchos los factores que inciden. Uno es el trabajo, otro es el embarazo en las adolescentes. Las causas son muy distintas y van desde problemas del aprendizaje a problemas muy puntuales, esta herramienta nos permite visibilizar esas causas mucho más rápido. El sistema ya está implementado, el mismo se va actualizando periódicamente con los datos que se van cargando al sistema. El mismo ya está aprobado y tiene un alto nivel de predicción», cerró Thomas.







