La Dirección General de Escuelas (DGE) ha dado un paso estratégico en la internacionalización educativa de la provincia. A través de un convenio directo con el gobierno de China y la Universidad Normal de Nanjing, Mendoza ha consolidado una oferta de aprendizaje de chino mandarín que ahora se extiende formalmente al sur provincial. Claudia Ferrari, subsecretaria de Educación, detalló en FM Vos 94.5 el desembarco de este programa en San Rafael, destacando que no se trata solo de un curso de lengua, sino de una oportunidad de becas, intercambios y certificaciones oficiales equivalentes a los estándares internacionales más exigentes.
Lo que comenzó como una prueba piloto en el Gran Mendoza se ha transformado en un programa con cupos agotados y una demanda creciente que ahora llega a San Rafael para ofrecer las mismas oportunidades que en la capital provincial. «A partir de noviembre de 2024 iniciamos un convenio de cooperación con la Universidad Normal de Nanjing para la difusión del idioma y la cultura china. Hoy tenemos el cupo en el Gran Mendoza totalmente cubierto con 170 chicos y un gran grupo de docentes interesados. Nuestro objetivo era que esta oferta no se quedara solo allí, por eso en los próximos días abriremos la inscripción en San Rafael para un cupo de 80 alumnos y también para docentes», confirmó Ferrari al inicio del reportaje.
«Queremos que todas las propuestas y oportunidades que están en el resto de la provincia también las tenga el sur», expresó al respecto.
Certificación oficial y horizontes internacionales
Una de las particularidades más atractivas de este programa es su validez legal y el respaldo directo de las instituciones educativas del gigante asiático, lo que otorga a los estudiantes mendocinos un diferencial competitivo único en el mercado académico y laboral internacional. El programa no se limita a una aproximación superficial al idioma, sino que busca alcanzar estándares de excelencia técnica.
«Como se hace de forma directa con el gobierno de China y a través de la Universidad Normal de Nanjing, las certificaciones que reciben los chicos son oficiales. Si lo comparamos con el aprendizaje del inglés, es como si los alumnos estuvieran certificando niveles de Cambridge; es una opción con beneficios a futuro sumamente importantes para sus carreras», explicó Claudia Ferrari sobre el nivel del idioma que se impartirá en las aulas locales.
Además, el convenio abre puertas concretas mediante un sistema de becas y posgrados para quienes sostengan el aprendizaje en el tiempo. «El acuerdo va mucho más allá de lo idiomático. Aquellos que logren certificar el nivel 4 en adelante tienen la posibilidad de acceder a becas de estudio en China e intercambios estudiantiles. En el caso de los docentes, esto les permite realizar postítulos o especializaciones en el exterior», comentó en relación con ese tema.

Rigurosidad y compromiso: las claves del cursado
A diferencia de otros talleres extracurriculares, el programa de chino mandarín exige un compromiso estricto por parte de los alumnos, quienes deberán cursar de manera gratuita en sedes estatales. «En San Rafael la sede será la Escuela Manuel Ignacio Molina (Colegio Nacional). El cursado para los chicos es absolutamente gratuito y se realizará dos veces por semana. Sin embargo, el sistema es muy riguroso: es estricto en la asistencia y en el trabajo dentro de la clase; no se puede rendir si no se cumplen los requisitos previos», observó la subsecretaria.
«Si la demanda excede el cupo de 80, realizaremos entrevistas para asegurar que los chicos puedan asumir este desafío extraclase. No queremos que alguien tome un lugar y luego abandone, quitándole la posibilidad a otro», aseguró.
Cronograma y proyección docente
Para los educadores, el programa representa una oportunidad de perfeccionamiento con un arancel mínimo destinado exclusivamente a sostener la planta docente, mientras que para los alumnos de secundaria es una inversión de tiempo con rédito académico inmediato. «Durante todo abril llevaremos adelante la inscripción y organización. En mayo iniciaremos el cursado para que a fin de año los chicos puedan rendir, al menos, el primer nivel. El límite más grande que tenemos es la cantidad de docentes capacitados para enseñar chino, por eso también abrimos el cupo para que nuestros propios profesores certifiquen su dominio», indicó Ferrari.
La funcionaria concluyó destacando el valor económico de la propuesta: «Estudiar chino de manera privada tiene un costo muy alto porque hay poca gente que lo enseña; que nuestros estudiantes de escuelas estatales de gestión pública puedan hacerlo gratis es una oportunidad que deben tomar con máxima responsabilidad».







