Mendoza habilita el comercio directo de pimientos hacia el sur provincial y la Patagonia

Una histórica flexibilización en las barreras fitosanitarias internas de la provincia promete transformar por completo el mapa productivo y comercial del sector frutihortícola de Mendoza. Tras casi dos décadas de vigencia de una estricta normativa que impedía el libre flujo de mercadería hacia las áreas libres de mosca de los frutos, la Unión Frutihortícola de Argentina (UFHA) logró habilitar los despachos directos de pimientos desde los grandes mercados del norte provincial hacia San Rafael y el sur argentino. La medida no solo desarticula un antiguo esquema monopólico que encarecía los costos logísticos, sino que abre las puertas a una reactivación económica estimada en más de 101.000 millones de pesos para Mendoza. Con cargamentos que ya llegaron a Neuquén y que hoy parten hacia Ushuaia, los productores prevén una expansión masiva de las hectáreas sembradas y una rebaja inmediata en los precios de góndola para los consumidores del sur.

El entramado normativo implementado en el año 2007 limitaba de forma severa el volumen de hortalizas que podían cruzar hacia los departamentos del sur mendocino, generando un desfasaje artificial entre la oferta disponible y la demanda real. «Hay un tema sumamente interesante para la gente, más que nada para la de San Rafael: existen tres mercados grandes en Mendoza que son el Mercado de Guaymallén, el del Acceso Este y el de Godoy Cruz, ubicados en la zona norte de la provincia. Históricamente tenemos una producción de aproximadamente un millón de cajones de pimiento. Sin embargo, por una normativa fitosanitaria que estaba vigente desde el año 2007, había una sola empresa habilitada para llevar el producto a San Rafael, logrando abastecer solamente 50.000 cajones del total. No podía ingresar más pimiento de forma libre si no pasaba por esa única firma. Esto hacía que la oferta en el sur fuera muy chica y, por una ecuación bastante sencilla, los precios se disparaban», explicó Anael Carrasco, secretario de la Unión Frutihortícola de Argentina (UFHA).

«Esta limitación comercial se tradujo durante casi veinte años en una brecha de precios escandalosa para el bolsillo del consumidor. Para hablar de números concretos: un cajón de pimiento costaba originalmente 27.000 pesos en las ferias del norte, pero el que estaba autorizado a cruzar la barrera para llegar al sur valía 60.000 pesos. Los precios que terminaban pagando los vecinos en las góndolas y verdulerías de San Rafael eran sumamente elevados. Gracias a esta nueva operativa que logramos destrabar, la comercialización se democratizó», destacó Carrasco ante los micrófonos de FM Vos 94.5.

«Pasamos de una sola firma autorizada a más de 1.500 pequeñas y medianas empresas habilitadas para vender libremente. Ahora los verduleros del sur pueden venir al mercado del norte y comprar el pimiento a los 27.000 pesos reales», resaltó.

La Unión Frutihortícola de Argentina (UFHA) logró habilitar los despachos directos de pimientos desde los grandes mercados del norte provincial hacia San Rafael y el sur argentino

«Mercado zona segura»: El protocolo técnico que destrabó las fronteras

La solución para destrabar el conflicto comercial requirió ingeniería logística por parte de los puesteros, quienes diseñaron un sistema de control que resguarda el estatus sanitario del sur de la provincia. «La barrera sanitaria se aplicó originalmente en 2007 porque la provincia está dividida en dos realidades fitosanitarias: la mitad norte tiene un estatus de baja prevalencia de la mosca de los frutos, mientras que la mitad sur es zona libre. El gran dilema es que el 70% de la producción frutihortícola total de Mendoza se encuentra justamente del lado de baja prevalencia. Para resolver esto sin poner en riesgo el estatus sanitario de las áreas libres, en el año 2023 los productores y puesteros nos unimos para crear el ‘Mercado Zona Segura’. Veníamos de enfrentar otra prohibición que afectaba a los cítricos hacia el sur y diseñamos este sistema», contó el referente de la UFHA.

«El protocolo técnico implementado cumple con la totalidad de las exigencias fitosanitarias nacionales e internacionales para poder comercializar a gran escala sin afectar de ninguna manera a la zona protegida. El mecanismo funciona de manera muy clara. El producto llega acondicionado desde el campo al puesto de la feria, allí es albergado bajo una serie de estrictos trámites de trazabilidad y, desde ese mismo puesto seguro, queda validado para cargarse y despacharse hacia el sur. Fue un trabajo técnico muy largo, pero hoy podemos garantizar un comercio fluido y 100% seguro en términos ambientales y de sanidad vegetal», agregó.

Una inyección de $101.000 millones y la expansión hacia la Patagonia

La liberación de las cargas de pimiento representa el primer paso de un plan estratégico que busca recuperar los mercados del sur del país y multiplicar la actividad en las ferias mayoristas. «La serie de restricciones que sufrió Mendoza durante tantos años hizo que perdiéramos plazas comerciales y clientes históricos en todo el sur del país, provocando una caída drástica del comercio frutihortícola mendocino. Si logramos recuperar la totalidad de esos mercados con estas nuevas habilitaciones, estamos hablando de un flujo de más de 101.000 millones de pesos que volverán de forma directa a la economía de nuestra provincia», aseguró Carrasco.

«Para que la gente dimensione el impacto logístico.  En el Mercado de Guaymallén solían entrar 10 camiones un lunes a cargar para esa zona; con esta flexibilización, van a entrar 100 camiones cada lunes. El crecimiento de la comercialización y de la producción va a ser exponencial», aseveró.

«La semana pasada concretamos con éxito las primeras ventas masivas a la provincia de Neuquén y hoy estamos despachando los primeros camiones directos hacia Ushuaia, en Tierra del Fuego. Es un logro importantísimo. Mantuvimos reuniones en la Casa de Gobierno donde las autoridades manifestaban su preocupación por si la producción actual de pimiento iba a alcanzar para abastecer la demanda del sur, ya que el pimiento es el producto más comprado por esa región. Nosotros les transmitimos tranquilidad: en un contexto donde hay poco dinero en la calle y la situación está difícil, cuando el productor vea que el pimiento se vende de forma fluida y a precios justos, va a plantar el doble», vaticinó.

«Esto generará más empleo en el campo, mayor oferta y un círculo virtuoso. El próximo objetivo en la agenda de la UFHA es lograr la habilitación bajo este mismo sistema para la uva en fresco», adelantó al cierre de la conversación.