El Ministerio de Salud avanza con la implementación de un sistema automatizado para la dispensación de medicamentos en pacientes internados. La tecnología busca mejorar la seguridad, agilizar los procesos, optimizar el control de los tratamientos y reducir el gasto en insumos hospitalarios.
La transformación digital del sistema de salud pública de Mendoza continúa sumando herramientas tecnológicas. En esta oportunidad, el Ministerio de Salud comenzó a incorporar dispensadores automatizados de medicamentos en hospitales públicos, una innovación que permitirá optimizar la administración de fármacos para pacientes internados, reducir errores en la medicación y generar un importante ahorro en los costos del sistema.
La iniciativa forma parte del proceso de modernización que impulsa la cartera sanitaria y complementa otras herramientas ya implementadas, como la historia clínica electrónica. El objetivo es avanzar hacia un modelo de atención más seguro, eficiente y con una trazabilidad completa de cada medicamento administrado.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Marcela Musse, integrante del Departamento de Calidad y Seguridad del Paciente de la Dirección de Epidemiología, Calidad y Control de Gestión del Ministerio de Salud, explicó que el proyecto se viene desarrollando desde hace más de un año con equipos interdisciplinarios conformados en cada uno de los hospitales participantes.
«La transformación digital no es solamente la historia clínica electrónica, sino también incorporar herramientas que aporten seguridad al paciente y permitan una trazabilidad total de los medicamentos», señaló.
Según explicó, el proyecto persigue tres grandes objetivos: optimizar el sistema de suministro de medicamentos para hacerlo más eficiente y ordenado, mejorar la seguridad de los pacientes reduciendo errores evitables y actualizar la infraestructura farmacéutica mediante la incorporación de nuevas tecnologías.
Los nuevos dispensadores estarán destinados exclusivamente a pacientes internados y serán utilizados únicamente por personal autorizado.
Actualmente, cuando un médico modifica un tratamiento durante una internación, el personal de enfermería debe trasladarse hasta la farmacia del hospital para retirar el nuevo medicamento. Con el nuevo sistema, ese procedimiento se simplificará considerablemente.
El médico realizará la prescripción desde la historia clínica electrónica. Esa indicación llegará automáticamente al servicio de farmacia, donde un farmacéutico verificará la dosis indicada, las posibles interacciones con otros medicamentos y las condiciones clínicas del paciente antes de aprobar la entrega.
Una vez completada esa validación farmacéutica, el sistema habilitará automáticamente el retiro del medicamento.
«La enfermera se identifica mediante huella digital o usuario y contraseña, selecciona al paciente y el dispensador abre únicamente el compartimiento donde se encuentra la medicación autorizada para ese momento», explicó Musse.
De esta manera, cada dosis queda registrada en tiempo real, fortaleciendo la seguridad durante todo el circuito de administración. Además, el acceso estará restringido exclusivamente al personal sanitario habilitado.
«Solo pueden acceder los profesionales autorizados. Eso aporta seguridad y trazabilidad en todo el proceso», remarcó.

Menos desperdicio y mayor control del stock
Uno de los principales beneficios del nuevo sistema será la optimización del uso de los medicamentos.
Actualmente, las farmacias hospitalarias distribuyen varias dosis para cubrir la totalidad de la jornada de un paciente internado. Si el alta médica se produce antes de lo previsto o el tratamiento cambia, esos medicamentos deben ser recuperados, controlados y reincorporados nuevamente al stock.
Con los dispensadores automatizados esa situación prácticamente desaparece. «La enfermera retira únicamente la dosis que el paciente necesita en ese momento. Si recibe el alta antes, simplemente las dosis restantes nunca salen del sistema», indicó la especialista.
Este procedimiento evita devoluciones, disminuye pérdidas, reduce vencimientos y mejora el control permanente del inventario.
Al mismo tiempo, disminuye el tiempo que el personal dedica a tareas repetitivas relacionadas con el control del stock, permitiendo una utilización más eficiente de los recursos humanos.
Otro aspecto destacado es que el sistema monitorea permanentemente la disponibilidad de medicamentos en cada servicio, evitando la necesidad de mantener grandes cantidades de stock distribuidas en distintos sectores del hospital.
La experiencia internacional muestra resultados muy positivos en materia económica.
Según explicó Musse, provincias argentinas que ya implementaron este sistema, como San Juan, lograron reducciones superiores al 60% en determinados indicadores vinculados al consumo de medicamentos, mientras que en países como España y Brasil los ahorros rondan el 37%. En Mendoza las estimaciones son más conservadoras, aunque igualmente significativas.
«Creemos que el ahorro rondará el 15% en el consumo de medicamentos hospitalarios», afirmó.
La funcionaria destacó que se trata de una tecnología altamente costo-efectiva, ya que además de reducir desperdicios mejora la gestión integral del circuito farmacéutico y fortalece la seguridad de los pacientes.
El Schestakow ya comenzó la implementación
Uno de los hospitales donde el proyecto ya comenzó a materializarse es el Hospital Schestakow de San Rafael.
Los equipos fueron instalados recientemente y actualmente atraviesan la etapa de configuración, que incluye la carga de medicamentos, la asignación de permisos de acceso y la integración con los sistemas informáticos del hospital.
«Los equipos ya están instalados. Ahora estamos trabajando con el equipo de farmacia en toda la configuración operativa y de software», explicó Musse.
Ese proceso demandará aproximadamente tres semanas por cada equipo antes de que comiencen a utilizarse plenamente durante la atención de los pacientes internados.



