Con el descenso brusco de las temperaturas y la mayor permanencia en espacios cerrados, la provincia de Mendoza ya comienza a sentir el impacto del invierno en la salud pública. Verónica Martínez, directora general de la Región Sur del Ministerio de Salud y Deportes, confirmó un aumento progresivo en las últimas semanas de consultas por enfermedades respiratorias, especialmente en los grupos más vulnerables.
«Si bien el inicio del otoño fue muy tranquilo en cuanto a consultas respiratorias, la actual amplitud térmica y el contacto en ambientes cerrados han propiciado una mayor circulación viral. Los más afectados, como es habitual en esta época del año, son los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 65, así como personas con factores de riesgo, quienes a menudo requieren internación. Hasta el momento, la situación se considera normal y habitual, sin salirse de los rangos epidemiológicos esperados. Sin embargo y ante este aumento progresivo, la estrategia del Ministerio de Salud se centra en la prevención para mitigar el aumento exponencial de casos y evitar el desborde de los hospitales.», explicó Martínez ante la audiencia de FM Vos 94.5.
Uso racional del
sistema de salud
y pautas para padres
Por otra parte, la directora general hizo un llamado al uso racional del sistema de salud, enfatizando la importancia de diferenciar una urgencia de una consulta ambulatoria. «Por supuesto que ante signos de gravedad de un niño o de un adulto, hay que consultar siempre», afirmó.
«En las guardias, los pacientes son evaluados, y clasificados según su gravedad. Esto implica que deben esperar aquellos que llamamos códigos verdes, que son personas o niños con síntomas respiratorios leves, como un resfrío y que no han tenido fiebre, o poca», indicó.
Igualmente, Martínez reconoció que, para los padres, lo que los profesionales consideran síntomas leves puede generar preocupación. Sin embargo, brindó pautas de alarma y consejos para el cuidado en casa. «Es importante que las personas tengan el esquema de vacunación completo. Los niños entre 6 meses y 2 años, así como embarazadas, deben aplicarse la vacuna antigripal. Además, todas las embarazadas entre las semanas 32 y 36 deben colocarse la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) para prevenir bronquiolitis grave en menores de seis meses. La lactancia materna es fundamental por su factor protector», destacó.
«En caso de fiebre, se recomienda administrar solo antitérmicos y evaluar el estado general del niño cuando baja la temperatura (actitud, hidratación, actividad, coloración). Hay que evitar la automedicación y saber entender que la espera en una guardia expone al niño a contagios. La diferenciación y clasificación de los pacientes permite que el sistema de salud dedique tiempo a quienes realmente lo requieren», remarcó.
Circulación viral actual y medidas de prevención
En cuanto a la situación del COVID-19, Martínez aseguró que, si bien el coronavirus forma parte de la circulación viral anual, no se ha observado un aumento impredecible de infecciones. Actualmente, los virus más prevalentes son los rinovirus (virus del resfrío) y los enterovirus, estos últimos causando brotes de vómitos y diarrea.
«Para ambas realidades, la prevención es la clave. Las medidas aprendidas durante la pandemia de COVID-19 siguen siendo válidas. Hay que evitar ambientes cerrados. Si se tienen síntomas respiratorios, procurar no permanecer en espacios cerrados, especialmente con niños, adultos mayores o personas inmunodeprimidas. Por ello, es fundamental ventilar los ambientes. También, es muy importante lavarse las manos frecuentemente y cubrirse la boca al toser o estornudar», precisó.







