Cuando tenemos que hacer la limpieza del hogar, muchas veces se buscan soluciones rápidas y efectivas con productos accesibles. En este sentido, mezclar sal con detergente es el truco casero favorito de quienes quieren resultados rápidos sin gastar de más.
Por un lado, la sal actúa como un abrasivo natural, ya que su textura granulada ayuda a frotar y sacar la suciedad más pegada, pero sin rayar ni dañar las superficies.
Al mezclarlo con el detergente, que es un potente desengrasante, se transforma en un producto ideal para limpiar hasta lo más difícil.

Para qué sirve la mezcla de sal y detergente
- Sacar grasa de ollas y sartenes: aplicá la mezcla sobre los utensilios con restos de comida pegada y vas a ver cómo sale todo sin esfuerzo.
- Desinfectar tablas de madera: la sal absorbe la humedad y el detergente elimina bacterias y restos de alimentos.
- Limpiar manchas en acero inoxidable: recuperá el brillo de tus superficies sin rayarlas.
- Eliminar malos olores en el fregadero: volcá la mezcla en la pileta, dejá actuar unos minutos y decile chau a los olores desagradables.
- Lavar trapos o esponjas muy sucias: dejalos en remojo con esta preparación para sacar la grasa y desinfectar a fondo.
Cómo preparar y usar la mezcla de sal y detergente
- En un bowl, poné 3 cucharadas de sal gruesa.
- Agregá 2 cucharadas de detergente líquido.
- Mezclá hasta que se forme una pasta homogénea.
- Aplicá directamente sobre la superficie a limpiar, dejá actuar unos minutos y enjuagá con agua.
Fuente: Radio Mitre







