Y agregaron: «Por la tarde, se reunirán con las familias que se han visto obligadas a soportar esta terrible tragedia, para brindarles consuelo».
Biden, que el viernes pasado declaró el estado de emergencia que permite enviar ayuda federal para las operaciones de rescate y de realojamiento de los supervivientes, será recibido por Levine Cava, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y otros funcionarios estatales y locales.
Pese a las pocas posibilidades de hallar personas con vida, los rescatistas continúan removiendo la montaña de escombros en busca de algún sobreviviente.
Elad Edri, subcomandante de un equipo de búsqueda y rescate israelí que colabora desde el domingo con los socorristas estadounidenses, dijo que se había completado un mapa delineando las habitaciones y otros espacios habitables en el edificio donde los residentes podrían haber quedado atrapados.
Los rescatistas llegaron a una estructura de estacionamiento subterráneo donde se esperaba que pudieran encontrar personas que habían quedado atrapadas en autos, pero no encontraron a nadie, dijo Edri, consignó la agencia de noticias AFP.
Entre los muertos hay dos niños, de cuatro y diez años, dijo la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, el miércoles por la noche.
Cualquier pérdida de vidas «es una tragedia», consideró Levine Cava, al señalar que «la pérdida de nuestros hijos es demasiado grande para soportarla».
Al menos 29 latinoamericanos, de Argentina, Colombia, Paraguay, Venezuela, Uruguay y Chile, figuran entre los desaparecidos. En la lista de fallecidos hay un venezolano y una uruguaya-venezolana. Se trata de León Oliwkowicz, de 79 años, y su esposa, Cristina, de 74.







