Los hospitales públicos de Mendoza cada vez reciben más afiliados a prepagas y obras sociales, en algunos casos el porcentaje alcanza el 60%. Los motivos de esta tendencia que se profundiza son variados y se relacionan de forma directa con la desregulación del sistema sanitario impulsado por Javier Milei, el aumento de cuotas en el sistema privado, recortes en algunas prestaciones y la disminución de las cartillas médicas.
El aumento en la demanda de atención en los hospitales públicos, por parte de afiliados al sistema privado tiene diversas aristas. Si bien las prestaciones que se realizan en esas instituciones deben ser abonadas por los mismos, la realidad es que el aumento de la demanda afecta en la disponibilidad de turnos.
Aumento en la recaudación
El Gobierno de Mendoza logró triplicar los ingresos que perciben los hospitales públicos por prestaciones brindadas a afiliados de obras sociales y empresas de medicina prepaga, tras la puesta en marcha del sistema de recupero administrado por el Reforsal.
Según datos del Ministerio de Salud y Deportes, solo en enero la recaudación mostró un salto exponencial en los últimos años. En 2024 se registraron ingresos por $406.908.305, mientras que en 2025 la cifra ascendió a $803.309.773. El crecimiento se profundizó en 2026, cuando el recupero trepó a $2.957.532.647 en el mismo mes, de acuerdo al relevamiento al 29 de enero.
El aumento de los recursos tiene un correlato directo en la cantidad de afiliados a prepagas y obras sociales que hoy acuden a hospitales públicos para recibir atención médica.
“Hay un incremento en la concurrencia del subsector privado al subsector público, que históricamente podría haber andado entre un 15% y un 22%. Hoy debemos estar en el 30%”, explicó el director de Hospitales de Mendoza, Jorge Pérez.
El fenómeno se acentúa en algunas regiones. “Hay lugares, por ejemplo el Sur —San Rafael, Malargüe, General Alvear—, donde esa concurrencia supera el 50%, porque PAMI se vuelca al hospital público, OSEP se vuelca al hospital público y otras obras sociales también”, detalló.
Detrás de esta migración aparecen múltiples factores. Desde el comienzo de la desregulación del sistema de salud impulsada por el Gobierno nacional, se registraron cambios en la demanda: aumento de cuotas de prepagas, reducción de cartillas y mayores coseguros.
“Conseguir el turno se hace muy difícil, pagar un coseguro o un plus también lo hace muy difícil. Entonces la gente comienza a priorizar el hospital público”, sostuvo Pérez.
El impacto comenzó a hacerse visible a inicios de 2024 y se profundizó con el correr de los meses, tanto en guardias como en turnos programados.
“Se piden turnos diferidos y atención por guardia. Por el momento no hemos tenido que incrementar la capacidad instalada, pero a medida que esto se siga incrementando posiblemente haya que hacer refuerzos”, advirtió.
Uno de los sectores más tensionados es salud mental. “Ha aumentado mucho la demanda de salud mental. En los últimos años ha sido casi una epidemia, muy vinculada también al consumo de sustancias y alcohol”, afirmó el funcionario, quien reconoció que “es un número que nos ocupa y nos preocupa”.
En paralelo, la atención pediátrica mantiene su histórica concentración en el subsector público. “Desde hace muchos años los papás prefieren llevar a los chicos al hospital público. Los casos de mayor complejidad terminan en el Notti, aun teniendo cobertura”, explicó.
Recupero clave para sostener el sistema
Pese al crecimiento de la facturación debido al recupero de las prestaciones brindadas a afiliados de prepagas y obras sociales, el sistema sanitario provincial aún enfrenta deudas de financiadoras de salud.
“En líneas generales están cumpliendo, pero no todas. Tal vez un 65% o 70% están cumpliendo”, estimó Pérez, al diferenciar la situación de organismos nacionales como PAMI.
El funcionario subrayó la importancia estratégica de esos fondos, ya que un porcentaje alto vuelve al hospital y permite la compra de insumos, equipamiento y recursos humanos. “Este circuito es muy importante porque el aumento de pacientes también incrementa los gastos”, explicó.
En ese contexto, el recupero aparece como una herramienta clave para sostener la respuesta sanitaria frente a una demanda creciente, impulsada por pacientes que —aun con cobertura privada— vuelven a mirar al hospital público como primera opción.
Una tendencia que se profundiza
El comparativo anual 2024/2025 que comprende a todos los hospitales y efectores públicos refleja subas contundentes en el recupero.
El Hospital Central pasó de recaudar $868.448.189 en 2024 a $3.159.541.899 en 2025, un incremento del 264%.
El Schestakow de San Rafael creció de $1.205.499.339 a $3.117.073.657 (+159%).
También aumentaron el Perrupato, de $702.720.300 a $1.316.183.727 (+87%), y el Paroissien, de $169.114.020 a $522.763.840 (+209%).
Entre los mayores saltos aparece el hospital de salud mental Carlos Pereyra, con un alza del 467% (de $60.096.838 a $340.550.056), mientras que el Scaravelli subió 158%.
En efectores de menor tamaño el crecimiento fue aún más pronunciado. El Metraux pasó de $1.375.463 a $19.408.975 (+1.311%) y el Illia creció 748%.
El Servicio de Emergencia Coordinado escaló de $9.196.721 a $144.263.652 (+1.469%).
Las áreas sanitarias departamentales acompañaron la tendencia: Capital (+559%), Luján (+639%), Maipú (+773%) y San Martín (+1.084%), entre otras.
También hubo fuertes subas en Rivadavia (+929%), Santa Rosa (+807%), Junín (+585%), La Paz (+614%) y Tunuyán (+62%).
En el Valle de Uco, Tupungato creció 494% y San Carlos 1.059%, mientras que en el sur San Rafael aumentó 267%, General Alvear 990% y Malargüe 718%.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/migracion-de-afiliados-la-recaudacion-se-triplica-pero-crece-la-presion-en-los-hospitales-publicos/







