Misiones: Fue a jubilarse, le faltaban $448 y los empleados la ayudaron

Una historia muy emotiva se vivió en las oficinas de la ANSES en Oberá, Misiones, hace pocos días. Agripina Benítez, una mujer de 64 años, tuvo una de las mañanas más inolvidables de su vida.

De origen humilde, la mujer había llegado hasta esa oficina de la ciudad desde un paraje semi rural a 20 kilómetros de distancia. Le había pedido fiado el viaje al colectivero y se fue directo a la Unidad de Atención Integral (UDAI) de Oberá con la convicción de que iba a cobrar su primera jubilación.

Pero cuando llegó al lugar le notificaron que los trámites no estaba resueltos y que toda la operación -que había comenzado hacía meses- estaba a punto de caer. Lo que le faltaba era hacer un depósito de 448 pesos, correspondiente a la primera cuota de la moratoria.

Hace tiempo Agripina le había dado el dinero a su hijo, que nunca efectuó el pago. Triste porque ni siquiera tenía plata para volver a su pueblo, se puso a llorar. No fue un llanto de escándalo, sino más bien de desilusión.

Pero los empleados de esa oficina, como informa el sitio Campovieraweb, vieron sus lágrimas y decidieron que Agripina no se podía ir de esa manera. Entre todos juntaron el dinero que hacía falta, fueron al banco más cercano y pagaron la cuota, por lo que el trámite de la jubilación se terminó con éxito.

El miércoles pasado Benítez fue a completar el trámite de su jubilación que ya salió. Cobrará la mínima 9309 pesos y además contará con la cobertura del PAMI.