Moneda Digital Argentina: cómo sería el peso virtual y para qué serviría

El ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, durante el primer debate presidencial anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para crear una moneda nacional electrónica. Ahora, fuentes cercanas al gobierno nacional aseguraron que en los próximos días, el proyecto llegará a los legisladores para su tratamiento.
En este sentido, mientras algunos consideran que podría ser beneficiosa para combatir a la informalidad y la evasión, otros destacan sus riesgos potenciales y consideran su implementación como una amenaza para la libertad económica de las personas.
«Hablar de monedas digitales nos suena algo extraño, pero hay que asociarlo con los avances de la tecnología en la vida cotidiana, algo parecido sucedió con la implementación de las billeteras virtuales y el pago a través de los celulares. Esta moneda digital, en caso de instrumentarse, será controlada y emitida directamente por el Banco Central de la República Argentina. Es algo parecido al billete físico, pero sistematizado bajo otra plataforma digital», explicó ante la audiencia de FM Vos 94.5 Nicolás Aroma, economista y director del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza, CEFIM.
«Las monedas digitales ya existen, aunque de forma privada. Igualmente forman parte del sistema de pago de algunas actividades tecnológicas y de exportaciones. Son, si se quiere, como los bitcoins o criptomonedas. Ante esta situación, los diferentes bancos centrales de los países más importantes del mundo están analizando la posibilidad de emitirlas para ir desplazando al billete físico. Uno de los beneficios sería que habría una menor emisión física de billetes, por lo tanto, se podrá disminuir la informalidad y las cuestiones impositivas. De esta manera, se podrá reducir la carga tributaria un poco a todos aquellos que hoy pagan muchos impuestos por estar dentro de la formalidad. Se va a evitar que a un trabajador se le pague con billetes en efectivo, y que ese dinero entre al sistema. Hay muchas actividades económicas informales que pagan con billetes físicos y otras relacionadas con la tecnología que se pagan con criptomonedas. Con este tipo de medida se avanzaría sobre estas dos modalidades», remarcó Aroma.
Después, demostró con un ejemplo claro y cotidiano las ventajas que tiene el uso de la tecnología a la hora de poder pagar cualquier compra. «Cuando uno paga con las billeteras virtuales, en muchos casos se aplican bastantes descuentos. Sale más barato porque el manejo del billete físico tiene un alto costo. Este tipo de cuestiones está en permanente evolución, creo que este sistema de las monedas digitales tendrá mayor difusión en el futuro. Hoy los bancos internacionales están analizando todas estas nuevas alternativas», declaró el economista.
En ese sentido, continuó hablando sobre cómo la tecnología se desarrolla en el ámbito de las transacciones comerciales. «Hace 10 años nadie se hubiera imaginado que la mayoría de nuestros pagos se podía concretar mediante el celular. En la actualidad, los bancos están teniendo inconvenientes con todo el tema del dinero digital porque esto escapa a su propio circuito. Hoy es más fácil conseguir un préstamo de forma online que presencial. Este tipo de políticas que se quieren aplicar es parte de la evolución del sistema económico», argumentó el director del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza.
Para terminar, analizó el presente de la Argentina en relación a este proyecto. «Lo primero que se debe arreglar en el país es la cuestión del descalabro que hay en la macroeconomía. Hay que lograr una estabilidad que nos abra al mundo en lo que refiere al crédito y la confianza. Si los propios ciudadanos no confían en la moneda nacional será difícil no solo poder implementar la moneda digital, sino también sostener el peso. La historia económica argentina es compleja. De todas formas, este tipo de implementación no se hace de un día para el otro. Hoy no hay nada concreto, es más bien una idea subyacente. Lo que debería pasar en una economía sana es que todos los sistemas se muevan dentro de la formalidad. El 40 % de la economía argentina está dentro de la informalidad, lo que genera una gran distorsión de las políticas públicas a aplicar. Con esto se busca blanquear todo el sistema para que la carga tributaria se reduzca», cerró.