Desde la Estación Experimental Agropecuaria INTA Rama Caída y la AER General Alvear advirtieron sobre los peligros de la varroosis, una enfermedad causada por el ácaro Varroa destructor que representa una de las principales amenazas para las colmenas en la actualidad.
El parásito ataca directamente a las abejas, afectando su desarrollo, debilitando las colonias y, en los casos más graves, provocando la muerte masiva de los enjambres. Si no se detecta y trata a tiempo, puede ocasionar la pérdida total de la producción.
Ente este escenario, técnicos del INTA están realizando monitoreos sanitarios en apiarios del sur de Mendoza. El objetivo es ofrecer a los apicultores información clave sobre la situación de sus colmenas para que puedan tomar decisiones sanitarias preventivas y adecuadas.

Según explicaron desde la institución, el otoño es el momento más adecuado para realizar los controles, ya que es el período ideal para reducir la población del ácaro antes del ingreso al invierno.
Un tratamiento en esta etapa mejora notablemente las chances de supervivencia de las colonias durante la temporada fría.
El monitoreo se realiza mediante un procedimiento simple: se revisa una muestra representativa del apiario y se utiliza un frasco con agua y alcohol para tomar abejas de distintos cuadros de la colmena. Luego, el contenido se agita y se filtra para contabilizar la cantidad de ácaros presentes.

Con esta técnica, accesible para cualquier apicultor, se puede establecer el nivel de infestación y decidir si es necesario aplicar tratamientos. La detección temprana y la intervención oportuna son fundamentales para proteger la salud de las colmenas.
Desde INTA remarcaron que el cuidado de las abejas no solo es vital para la producción apícola, sino también para el equilibrio de los ecosistemas y la polinización de cultivos.







