Murió Juan Carlos Velázquez, el “Mini” de Duro de Domar

El humorista que marcó una etapa en la televisión argentina falleció a los 64 años, tras sufrir una descompensación.
Este miércoles se conoció la muerte de Juan Carlos Velázquez, el recordado “Mini” del programa Duro de Domar. La noticia fue confirmada por el periodista Juan Etchegoyen, quien detalló que el humorista tenía 64 años y atravesaba un delicado cuadro de salud.
Según relató Etchegoyen, Velázquez había ingresado a una clínica con una neumonía severa y luego fue trasladado a terapia intensiva. Allí sufrió un infarto y, pese a los esfuerzos médicos, falleció. En junio de 2024 ya había sido internado de urgencia por una arteria obstruida.
Nacido en Paraguay, Juan Carlos llegó a la Argentina hace cinco décadas. En distintas entrevistas contó que sufrió bullying por su estatura durante su infancia y adolescencia, una etapa que logró superar gracias a la fe, al convertirse desde joven en asistente activo de la Iglesia Pentecostal de Béccar.
Una carrera marcada por la televisión y el humor
Su vida dio un giro cuando una vecina lo acercó a un casting televisivo. A partir de allí comenzó a ser convocado por distintos programas, hasta alcanzar gran popularidad en Duro de Domar, el ciclo conducido por Roberto Pettinato. En el programa, que pasó por América, eltrece y El Nueve, realizaba imitaciones de famosos en versión “Mini”, un segmento que se volvió emblemático y que hoy continúa Leo Raft en Bendita como homenaje.
Velázquez trabajó alrededor de 15 años en ese formato y también participó en ciclos como Polémica en el Bar. Sin embargo, en 2021 trascendió que se encontraba sin trabajo estable y atravesaba una difícil situación económica. En ese contexto, contó que vendía artículos eléctricos y que había tenido que volver a vivir con su madre y sus hermanos.
En diciembre pasado se lo vio por última vez en Bendita, donde volvió a realizar imitaciones junto a Raft. En 2024, ya con antecedentes cardíacos y varios stents colocados, fue internado nuevamente. Su fallecimiento generó conmoción entre colegas, seguidores y televidentes que lo recuerdan como una figura entrañable del humor televisivo.