Murió la mujer que fue símbolo de las tragedias provocadas por conductores ebrios

Jacqui Saburido, la joven venezolana que en 1999 se convirtió en símbolo de los riesgos de tomar alcohol y conducir, murió a los 40 años afectada por un cáncer en Guatemala.

Saburido tenía 20 años cuando se dirigía con sus amigas de regreso a casa tras una fiesta en Texas, Estados Unidos. Pero un conductor en estado de ebriedad impactó frontalmente contra su vehículo. A raíz del choque, dos de sus ocupantes fallecieron en el acto.

Saburido, en tanto, terminó con más del 60% de su cuerpo con graves quemaduras. La recuperación no fue sencilla, ya que necesitó más de cien cirugías para tratar sus secuelas. Su atención costó más de 5 millones de dólares, ya que al momento del accidente no tenía seguro médico y hacía poco menos de un mes que vivía en EEUU.

Posteriormente, la superviviente se unió a la campaña de la policía en ese país “Los rostros de conducir ebrio”.

“Esto es parte de mi misión aquí en la Tierra”, indicó en un video en el sitio web de la campaña. “Si esta cara y este cuerpo pueden ayudar a otros, entonces ¿Por qué no?”