El empresario enfrenta una demanda colectiva de accionistas que lo acusan de influir en la caída del valor de la red social antes de adquirirla.
El empresario tecnológico Elon Musk volvió a defender en tribunales sus acciones previas a la compra de Twitter en 2022. Lo hizo durante un juicio civil en San Francisco por una demanda colectiva que lo acusa de engañar a inversores y provocar pérdidas millonarias.
El proceso judicial se centra en la adquisición de la red social por 44.000 millones de dólares, operación que se concretó en octubre de 2022 tras varios meses de negociaciones y controversias. La demanda fue presentada por accionistas que vendieron sus acciones entre mayo y octubre de ese año.
Según los demandantes, Musk habría tomado medidas calculadas para hacer caer el precio de las acciones de la compañía. El objetivo, sostienen, habría sido forzar una renegociación del acuerdo o incluso frustrar la operación.
El debate por las cuentas falsas
Uno de los ejes del juicio gira en torno a las declaraciones de Musk sobre la cantidad de bots en la plataforma. Durante su testimonio, el empresario insistió en que el número de cuentas falsas era mucho mayor al informado por la empresa.
Twitter había señalado en sus presentaciones regulatorias que las cuentas de spam representaban cerca del 5 por ciento del total. Musk afirmó que esa proporción era bastante más alta y que algunos análisis la situaban en al menos el 20 por ciento.
En el juicio también declaró el exdirector financiero de la compañía, Ned Segal. El ejecutivo aseguró que la empresa no presentó informes falsos ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos y sostuvo que la proporción real de cuentas de spam incluso podría haber sido menor a la estimada públicamente.







