Narcogomería: banda que traía droga desde Entre Ríos quedó desarticulada

Tras la reciente detención de un hombre sindicado como «el financista» de la banda y su imputación, que se suma a las ocurridas anteriormente, la causa continúa camino a la elevación a juicio. Los investigadores aseguran que cuentan con sólidas pruebas y no dieron pasos en falso antes de actuar. 

La investigación que recibió el mote de “Narcogomería” dio otro gran paso en los últimos días con la detención de un hombre sindicado como “el financista” de la banda, que se dedicaba a transportar y comercializar estupefacientes en San Rafael y General Alvear.
Según afirmaron fuentes judiciales consultadas por este diario, indistintamente del “título o cargo laboral” de quienes han sido detenidos, “la noticia es que se logró desarticular la banda que traía droga para venderla en el Sur”.
Como remarcamos en nuestra edición del domingo, la base sanrafaelina de las operaciones era una gomería que funciona en avenida Hipólito Yrigoyen, a metros de avenida Moreno. Pero la logística era mucho más compleja y requería de otros actores para que los estupefacientes recalaran en nuestro departamento.
De acuerdo con la investigación coordinada por el fiscal Ignacio Sabas y la Delegación San Rafael de la Policía Federal, comandadas las acciones por el juez Eduardo Puigdéngolas, la droga ingresaba a Mendoza por el norte, proveniente de Entre Ríos. El encargado de transportarla era el chofer de una empresa de materiales para la construcción, quien las acopiaba en el vehículo cuando le tocaba viajar a dicha provincia.
El receptor inicial, en Mendoza, estaba en Las Heras, donde “ordenaba” los paquetes y los enviaba hasta el Sur, más precisamente a San Rafael, donde los esperaba el responsable de una gomería del centro que a su vez los distribuía en General Alvear.
La logística de la banda de la Narcogomería necesitaba de una “espalda económica” para ser ejecutada y ahí entra en acción quien –entre su entorno– se mostraba como “el empresario”, cuando en realidad –según la misma Justicia– tenía un cargo laboral sin jerarquía en una empresa de alimentos de nuestro medio.
Este sujeto, de acuerdo con la misma investigación, financiaba parte de la operación narco. En ese contexto, el juez Puigdéngolas en las últimas horas lo imputó por “participación primaria del delito de narcotráfico”, una figura igual de severa a la tenencia y comercialización, ya que –considera el magistrado mediante su acusación inicial– sin las acciones que ejecutaba el último detenido, no hubiese sido posible desarrollar el negocio ilegal.
Si bien restan acciones propias de una investigación tan extensa, con varios involucrados, desde la Justicia Federal destacan que “dio rédito más de un año de investigación, ya que conseguimos desarticular una banda dedicada a traer droga a San Rafael, donde la distribuían y comercializaban”.
Ahora, con todas las imputaciones realizadas, el proceso continúa camino a la elevación a juicio de la causa, paso que dará el magistrado interviniente cuando considere que tiene los elementos necesarios para acudir al debate.
Como suele ocurrir en este tipo de casos, los investigadores se aprovisionaron de sólidas pruebas y aseguraron no dar pasos en falso antes de actuar, por lo que la situación procesal de cada uno de los detenidos es muy complicada.