Neuquén: En medio de una crisis de nervios, mató a su pareja; «Lo humilló e hizo sufrir hasta asesinarlo»

«Lo trató peor que a un perro», expresó la mamá de un joven a quien mató su pareja, una cabo de la Policía, en Neuquén. «Lo maltrataba verbalmente, le pegaba piñas y patadas delante de todos nosotros», recordó.
La cabo Claudia Mardones continúa internada con una crisis de angustia profunda tras matar a su pareja, el cabo Fabián Pinochet, de un tiro en el rostro. El hecho ocurrió el jueves 4 de octubre a la noche en la casa donde convivía la pareja en el barrio Limay, en Neuquén capital.Tras una discusión, el cabo bajó en calzoncillos la escalera junto a Mardones y al pie de la escalera ella abrió fuego con su arma reglamentaria. Pinochet agonizó hasta el lunes, cuando se determinó la muerte cerebral. Tras la ablación de órganos, su cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para la autopsia.

Mardones sigue internada en el Hospital Heller, donde fue visitada por peritos forenses que evaluaron su estado psíquico.

Por ahora no está en condiciones de afrontar una formulación de cargos por su estado de angustia. La fiscalía avanza con otras diligencias del caso.

«Lo humilló y lo hizo sufrir hasta asesinarlo»

Carmen Salgado temía en lo más profundo de su ser el final que tuvo su hijo Dante Biazetti (33), que fue asesinado de un tiro por su pareja, la cabo Magalí Hernández, con quien tenían dos hijos.

«Yo siempre soñé con que él fuera feliz, pero no lo fue porque esta mujer se encargó de hacerlo infeliz. Lo hizo sufrir y lo humilló hasta asesinarlo. Lo trató peor que a un perro», sentenció Carmen, sumida en un profundo dolor.

La mujer recordó que la relación entre su hijo y la cabo era muy mala. «Ella lo maltrataba, le pegaba y hasta lo amenazaba con matarse ella, matar a los chicos y matarlo a él», detalló.

Dante, según recordó su madre, no podía prácticamente participar de las reuniones familiares porque a Hernández no le gustaba. «Era una mujer muy alterada. En las comidas de los fines de semana, sabía estar mi hijo con nosotros conversando y ella le pedía que no hablara, que se fueran. Lo maltrataba verbalmente, le pegaba piñas, patadas y palmetazos en la cabeza delante de todos nosotros. Yo muchas veces me tragaba esas cosas porque no quería que ella me impidiera ver a mis nietos», recordó Carmen.

«Él no quería denunciarla porque ella le decía que le iba a arruinar la carrera en la Policía, pero yo me cansé y en 2016 fui al Juzgado de Familia y la denuncié. Llevé todo lo que tenía, los audios que ella me mandaba y donde amenazaba a mi hijo con que le iba a pegar un tiro», explicó la mujer.

La denuncia no prosperó porque su hijo le pidió por favor que no la ratificara. «Ahora me arrepiento de no haber seguido adelante con esa denuncia. Por respetar lo que él me pedía, ahora lo tengo dentro de un cajón», se lamentó.

Carmen no deja de darle vueltas al caso, como buscando la posibilidad de volver en el tiempo para evitar la tragedia que le arrebató a Dante, describe el diario LMNeuquén.
«Un día le dije a mi hijo que se viniera a casa porque yo tenía la sensación de que me lo iba a matar, y él me dijo: ‘Quedate tranquila, mamá, que si me quiere pegar un tiro, me lo va a tener que pegar de frente y bien puesto’», recordó la mujer.

El tiro que recibió Biazetti, el martes al mediodía, fue de frente y a poca distancia. El proyectil le ingresó por la zona del cuello y le atravesó la clavícula y el corazón. En la casa donde ocurrió el homicidio, del barrio Norte de Plaza Huincul, estaban los hijos.

«Él la amaba, pero ella nunca entendió nada», remató la mujer.

Respecto de la causa, Carmen está indignada con el juez que le dio 15 días de prisión preventiva a Hernández. «Hay delincuentes que por un robo los tiene entre 3 o 4 meses detenidos, y a ella que mató a mi hijo la tienen apenas 15 días solo porque es policía», dijo muy molesta.

Ahora, Carmen quiere obtener la custodia de sus nietos para poder criarlos.

Fuente: LMNeuquén