Neuquén: fue a hacerse un tratamiento de tiroides y terminó con medio cuerpo paralizado

Una joven de 26 años denunció un caso de mala praxis en Villa La Angostura con un reconocido médico local. Se trata de Rubén Calvo. Según explicó su mamá, Susana Fernández, la joven hizo en abril una terapia por un problema de tiroides que ella tiene y decidió someterse a una operación.

Ella me dijo que confiaba porque era un médico con más de 30 años de profesión que hace terapia neural”, sostuvo.»El turno para verlo lo sacamos en una clínica de La Angostura y este médico atiende en un consultorio particular en su casa. Tiene placa, tiene matrícula, todo. No es una persona cualquiera a la que acudimos», explicó Susana en declaraciones al diario LMNeuquen.comquien agregó que Camila fue a cuatro consultas, cada una con un costo de mil pesos en efectivo.

El 10 de mayo estaba todo listo para realizar la operación pero sin esperarlo, la vida de Camila cambió para siempre.

«Ese día le estaba haciendo el tratamiento, le inyectó en el paladar blando y le pinchó el bulbo del cerebro», aseguró Susana y agregó: «Cuando me llaman ella ya estaba internada en el hospital. Ella me comenta después cuando reacciona que ella le dijo que llamara a la ambulancia porque él no hacía nada. Me decía que sentía que se le hundía el pecho y que en seguida se le durmió la parte izquierda del cuello. Él le dijo que estaba con un ataque de pánico y ella le pedía que llamara a la ambulancia. Esto es lo que Camila se acuerda bien».

«Este médico apareció en la clínica a la mañana del día siguiente y con los doctores le empezamos a preguntar qué le había puesto. Nos dijo que era procaína, una anestesia. Ahí los médicos dijeron ‘la trasladamos ya’.Para esto Camila no reaccionaba», relató la mujer.

La joven fue trasladada en ambulancia hasta Bariloche, donde en la Clínica San Carlos le hicieron una tomografía. «El neurocirujano que la atendió me dijo que mi hija no murió en ese momento porque tuvo un Dios aparte», aseguró Susana.

Camila estuvo cuatro días internada en coma farmacológico.»Con el paso de las horas ella empezó a reaccionar. El neurocirujano nos había explicado que no se podía hacer nada, ni siquiera una operación, nada.

Una semana después ya la habían trasladado a una habitación común pero no caminaba. Por lo que nos explicaron tiene un edema en el cerebro y eso le afectó la motricidad», sostuvo Susana, madre de Camila.

Camila vive con sus padres y está realizando todas las semanas una rehabilitación en un centro privado.

«Estamos con mi marido trabajando los dos para poder pagar la rehabilitación y ayudarla, porque la obra social no lo cubre», afirmó Susana y agregó: «La vida de toda nuestra familia cambió de un minuto a otro. Ella estaba estudiando para ser maestra jardinera y estaba trabajando, pero ahora tuvo que parar todo».

La denuncia por mala praxis ya está hecha y se encuentra en la oficina de Asignación de Casos pero hasta el momento el médico no fue imputado. La formulación de cargos contra el médico se realizará una vez que obtengan los resultados de las pericias e informes, para poder determinar cuál es la calificación legal que se le puede atribuir.