“Ni Una Menos”, el movimiento que sigue buscado cambiar la historia

Hoy se cumplen 6 años de aquel 3 de junio de 2015, cuando una multitudinaria movilización copó las calles de todo el país con un lema espontáneo, agudo y contundente: «Ni Una Menos».
El verano de ese año había tenido un hito trágico con el brutal crimen de Lola Chomnalez, una adolescente argentina de 15 años asesinada en un balneario uruguayo. En mayo del mismo año, mientras se descubrían detalles escalofriantes del asesinato de Ángeles Rawson, ocurrió el femicidio de Chiara Pérez, la joven de 14 años asesinada por su novio, quien luego la enterró en el patio de la vivienda de sus abuelos en Santa Fe.
Un informe de la organización MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) difundido el domingo último señala que desde el 1° de enero hasta el 30 de mayo de 2021 se registraron 143 muertes violentas de mujeres, travestis y trans en la Argentina, es decir, 1 cada 25 horas. De esa cifra, 94 fueron femicidios, femicidios vinculados y trans- travesticidios. Además, hubo 22 muertes violentas asociadas al género, vinculadas a economías delictivas o colaterales y robos, 21 muertes violentas de mujeres en proceso de investigación y 6 suicidios femicidas. No solamente se registraron 140 intentos de femicidios, sino que además 95 niños, niñas y adolescentes se quedaron sin su madre.
Quizás el mayor aporte del movimiento puesto en marcha hace seis años sea que la violencia de género ahora se mide (no de manera oficial), se visibiliza, genera una reacción social. El gran cambio parece ser el reconocimiento del problema, que antes estaba naturalizado. En definitiva, dejamos de mirar para otro lado.
Sin embargo, considerar que ya está todo hecho sería un error de parte de quienes pretendemos lograr un verdadero cambio cultural en pos de la perseguida igualdad de género y del respeto entre todos y todas. Las cifras antes descriptas y muchas de las actitudes que, en general, se siguen vislumbrando en nuestro entramado social nos deben llevar a pensar que aún tenemos varias deudas por saldar en el trabajo de erradicar la violencia contra las mujeres y las diversidades.