No es bueno el panorama de disponibilidad de agua para la próxima temporada

Otro año preocupante nos espera con la cantidad de agua que tendrán los embalses ubicados en las cuencas del Atuel y el Diamante. Eso es al menos lo que la situación climática y los pronósticos indican hasta ahora. Desde FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, entrevistamos al respecto al director de gestión hídrica del Departamento General de Irrigación, Ingeniero Rubén Villodas.
“La falta de lluvias no es novedad, ya que en Mendoza entre marzo y octubre es difícil que precipite. Lo preocupante, desde ya hace ya varios años, es la falta de nieve en alta montaña; los pronósticos de esta temporada son similares a los de los últimos años. En las cuencas del sur, desde el Río Grande hasta el Atuel, por el momento las nevadas están siendo similares a un año normal, por lo que si siguieran así tendríamos un año similar a los anteriores, al igual que en el Río Mendoza. En las cuencas del centro, donde nacen los ríos Diamante y Tunuyán, estamos teniendo bastante menos nieve que en un año medio. Los pronósticos para este invierno están indicando que tendremos nevadas por debajo de un año promedio, y hasta ahora la situación es la que describí al principio. Esta es la realidad, más allá de que hayamos tenido dos nevadas medianamente importantes, pero no mucho más que eso”.
No obstante, el ingeniero Villodas acotó que “el mes en que se producen más nevadas es agosto, incluyendo los primeros diez días de septiembre. Históricamente es así. Hace varios años en junio los centros de ski ya estaban abiertos, pero eso hace tiempo que no pasa porque las nevadas chicas que tendrían que caer en mayo y junio son muy pocas, o están muy separadas por lo que no alcanzan a generar una acumulación importante como para que en julio, y fundamentalmente en agosto, se acumulen cantidades de nieve significativas”.
Con este panorama, la planificación en los embalses “significa programar el sistema de distribución para que alcance en la temporada; en el Atuel y el Diamante es fundamental el manejo de los embalses. En el mes de octubre 2021 se realizó la planificación de un plan de erogaciones que terminaría a fines del próximo mes de septiembre, controlando diariamente el nivel de los embalses y las diferentes erogaciones de agua según las necesidades y la disponibilidad».
«La situación ideal es que en julio o agosto tengamos los embalses con el mayor nivel posible. Este año no llegaremos a llenarlos, eso ya lo tenemos claro desde ahora. Estimamos que el sistema del Atuel podrá llegar en El Nihuil y Valle Grande a un 60 % o 65 % de su capacidad; en año pasado fue un poco más. Para los embalses del Río Diamante la estimación de llenado es igual a los del Río Atuel. En setiembre, octubre y noviembre ya baja más agua de la cordillera y comienzan a equilibrarse las erogaciones con respecto al agua que entra y pueden comenzar a recuperarse los niveles embalsados. Sintetizando: en el Diamante esperamos estar igual que el año pasado, y en el Atuel la situación será similar a menos que nos acompañen las nevadas por encima de lo previsto”, terminó explicando el ingeniero.