Aunque la freidora de aire conquistó los corazones de muchas personas que la utilizan para realizar distintas preparaciones en su vida cotidiana, hay un electrodoméstico que tiene más capacidad, por lo que permite cocinar mayores cantidades de alimentos a la vez, y es más seguro.
Se trata del horno eléctrico, un artefacto que se caracteriza por su gran versatilidad, ya que permite cocinar una variedad más amplia de alimentos utilizando diferentes métodos de cocción (asar, hornear o gratinar). Es muy recomendable porque además distribuye el calor de manera más uniforme, lo que ayuda a una cocción más consistente, especialmente en alimentos grandes como pizzas o carnes.
Si bien lo ideal sería contar con ambos electrodomésticos, porque las freidoras de aire son más rápidas, consumen menos energía y son mejores para hacer alimentos crujientes con menos aceite; en caso de poder contar solamente con uno, el ideal es el horno eléctrico. Mientras que el producto de moda tiene una capacidad limitada de alrededor de cuatro litros, el segundo aparato mencionado puede llegar a ofrecer hasta 40 litros o más.
Por si fuera poco, el horno eléctrico tiene otra gran ventaja: su seguridad. Los sistemas de apagado automático y protección contra sobrecalentamiento son claves para reducir el riesgo de accidentes en la cocina.
Los consejos para usar un horno eléctrico de forma más eficiente
Además, de los tips más conocidos, como precalentar el horno para asegurarse de que la temperatura sea uniforme desde el comienzo, hay algunos consejos menos conocidos que son igualmente importantes para aprovechar al máximo al artefacto.
- Colocar las bandejas en la posición central del horno para que el aire circule mejor y los alimentos se cocinen de manera más pareja.
- Usar la función de convección para distribuir el calor de manera más uniforme gracias a un ventilador. Esto reduce el tiempo de cocción y mejora la textura de las comidas.
- Evitar abrir la puerta con frecuencia para que no se escape el calor.
- Limpiar el horno eléctrico regularmente, especialmente si hay derrames de grasa o alimentos, para que no afecten el rendimiento del horno o provoquen malos olores.
Por último, una vez que se utilizó el horno, es recomendable apagarlo y desconectarlo de la corriente para garantizar una mayor seguridad.
Fuente: Canal 26







