Un lector de Diario San Rafael envío una nota de opinión sobre el estado de la plaza céntrica para que las autoridades avancen en su mejora
Por Gastón Vidal | La Plaza 9 de Julio de San Rafael es un espacio histórico y muy querido por las familias de San Rafael, pero desde la pandemia quedó claramente olvidada. Hoy la plaza muestra un nivel de abandono que preocupa, sobre todo porque es un lugar concurrido por niños, personas mayores y vecinos que solo buscan disfrutar un rato al aire libre.

Uno de los puntos más urgentes es que los bebederos siguen sin funcionar desde que fueron clausurados en 2020. Han pasado años, veranos enteros y olas de calor intensas, y aún así nunca volvieron a habilitarse. Es fundamental que los chicos tengan acceso a algo tan básico como un poco de agua potable mientras juegan.

Otro problema serio es el estado de los árboles: muchos son muy viejos, están altos y tienen ramas grandes que podrían caer en cualquier momento. Esto representa un riesgo real para cualquiera que pase por debajo. A esto se suman los pozos sin tapar ni reparar, que pueden causar caídas tanto en chicos como en adultos mayores.
Los juegos tampoco están en buen estado; hay columpios rotos y estructuras que necesitan mantenimiento urgente. La estatua central, que podría ser un símbolo de identidad, está deteriorada, sin color y totalmente descuidada. Incluso los cordones de la calle están rotos y levantados sobre la vereda, dando una imagen de abandono total.
Lo más llamativo es que todo esto ocurre a tan solo 300 metros de una mega obra moderna y bien mantenida. La plaza, en cambio, parece haber quedado completamente fuera de agenda, como si no formara parte del mismo barrio.
La intención de esta crítica no es señalar por señalar, sino invitar a que se valore y recupere un espacio público que es de todos. Con un poco de inversión, mantenimiento y voluntad, la Plaza 9 de Julio puede volver a ser un lugar seguro, lindo y disfrutable para toda la comunidad.







