Nuestros animales también padecen las altas temperaturas

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Con las altas temperaturas los animales sufren varias patologías típicas de la época, para conocer cuáles son sus síntomas y cómo prevenirlas, dialogamos con el médico veterinario, doctor Néstor Vilan, quien nos contó que “las patologías más frecuentes son los parásitos externos, que con el calor eclosionan más que en otras épocas del año ¡Los perros están minados de garrapatas y pulgas! Después están las enfermedades metabólicas por las altas temperaturas como es el golpe de calor y la diarrea, por fermentación de la comida en el intestino».

Por otra parte, el doctor Vilán detalló los síntomas indicadores de un golpe de calor: «vómitos, diarrea, decaimiento, jadeo excesivo y sin saliva, ya que el organismo trata de guardar el poco líquido que tiene. Otro síntoma es que orinan poco y muy concentrado, es decir, tratan de no eliminar agua por ningún motivo. Están muy inquietos, hacen pozos y se meten en la tierra. Son todos indicios de que están tratando de protegerse como pueden. Si uno no actúa, ellos mismos tratan de hacerlo, a veces hasta se tiran en un canal. También comen menos, o incluso no lo hacen en varios días».

Brindando más detalles, el veterinario comentó que «lo que nos pasa a nosotros, ahora en verano después de comer mucho, como tener diarrea o dolores de panza, con los perros es igual, la diferencia es que los animales saben cuándo tienen que dejar de comer, nosotros no. En esta época consumen solamente lo necesario».

Como recomendación, el especialista dijo que «lo que hay que tener en cuenta en estos días es mojarlos permanentemente, en el lomo, en la cabeza, tenerlos a la sombra y frescos, aunque sea rociándolos con agua sola, sin jabón. Cuando esta es absorbida se produce la refrigeración de la sangre, evitando el golpe de calor. Lo que sí es importante, es que nunca les falte el agua para tomar. Esta tiene que ser cambiada frecuentemente y hay que limpiarles el tarro, ya que con el calor se forman cultivo de algas y de fermento que el animal toma produciéndole diarrea.

Con respecto a los parásitos externos como garrapatas y pulgas, el doctor explicó que hay muchas formas de combatirlos, aunque cada vez son más resistentes a todo. También es importante la fumigación de la casa. La gente no sabe que por cada parásito agarrado al perro hay cientos de ellos en la casa. Por eso es que no deben subir a la cama o entrar a los dormitorios, ya que, si bien prefieren la sangre del perro, hay gente de piel muy sensible a la que también les pican las garrapatas».

Los gatos son menos vulnerables al calor, «ellos mismo tratan de estar en lugares frescos, o se lamen el cuerpo. Pueden llegar a tener algún que otro problema, pero no sufren tanto como los perros. Caballos y vacas también buscan lugares a la sombra, o dónde meterse para ocultarse del sol.